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Juliana Guerrero admite fraude y pide perdón

Juliana Guerrero reconoció ante la justicia su responsabilidad en el caso de los títulos académicos falsos que utilizó para acreditar su formación profesional y aspirar al cargo de viceministra de Juventudes. La joven pidió perdón y manifestó estar arrepentida, mientras la Fiscalía y su defensa acordaron un preacuerdo que contempla una pena de tres años de prisión.

El caso de Juliana Guerrero dio un nuevo giro este miércoles 9 de septiembre, luego de que la joven aceptara ante un juez su responsabilidad por el delito de fraude procesal, relacionado con la utilización de documentos académicos cuestionados para acreditar su formación profesional.

Durante la audiencia, Guerrero reconoció que actualizó su hoja de vida en el Sistema de Información y Gestión del Empleo Público, SIGEP, y presentó los documentos ante el Ministerio de la Igualdad con el propósito de cumplir los requisitos para aspirar al cargo de viceministra de Juventudes.

La joven también ofreció disculpas por sus actuaciones y aseguró estar arrepentida. En su intervención manifestó que espera que su historia no quede únicamente asociada al error cometido, sino también al hecho de haber reconocido su responsabilidad.

El acuerdo alcanzado con la Fiscalía contempla una pena de tres años de prisión, además de otras condiciones relacionadas con el proceso. Sin embargo, es importante precisar que el preacuerdo debe ser revisado y avalado por el juez para que quede en firme.

EL CASO DE LOS TÍTULOS

La investigación se originó por los diplomas que acreditaban a Guerrero como contadora pública y tecnóloga en Gestión Contable y Tributaria de la Fundación Universitaria San José. De acuerdo con la Fiscalía, los documentos fueron expedidos pese a que no se habrían cumplido los requisitos académicos correspondientes, entre ellos la presentación de las pruebas Saber Pro y Saber TyT.

El caso también involucra al entonces secretario general de la Fundación Universitaria San José, Luis Carlos Gutiérrez Martínez, quien reconoció su participación en la expedición irregular de los documentos. Por estos hechos recibió una condena de tres años de prisión, con suspensión condicional de la ejecución de la pena bajo las condiciones establecidas por la justicia.

El escándalo tomó fuerza en 2025, cuando salieron a la luz los cuestionamientos sobre la formación académica de Guerrero y los documentos utilizados para respaldar su aspiración al Viceministerio de Juventudes. Su postulación finalmente no se concretó.

on el reconocimiento de responsabilidad y el preacuerdo alcanzado con la Fiscalía, el proceso judicial de Juliana Guerrero entra en una nueva etapa. Ahora será la justicia la encargada de determinar si avala las condiciones pactadas y la pena acordada.