El sector de pinturas y recubrimientos en Colombia atraviesa una etapa de transformación marcada por avances tecnológicos, compromiso ambiental y una creciente incidencia en la economía nacional, consolidándose como una industria estratégica que no solo dinamiza el mercado, sino que también impacta la calidad de vida de los ciudadanos.
De acuerdo con el más reciente informe del gremio Acoplásticos, esta industria alcanza una producción cercana a los 2,7 billones de pesos y genera alrededor de 18.700 empleos directos en el país, cifras que reflejan su relevancia dentro del aparato productivo colombiano.
El crecimiento del sector ha estado acompañado de una evolución en el desarrollo de productos, donde la innovación ha permitido la creación de pinturas base agua de alto rendimiento, recubrimientos con propiedades antibacteriales, soluciones antihongos, materiales ignífugos y productos con capacidades aislantes, que no solo cumplen funciones estéticas, sino que también aportan a la protección de superficies, la salud y la durabilidad de los espacios.
Uno de los aspectos más destacados es la transición hacia formulaciones más seguras, con bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles y libres de metales pesados como el plomo, lo que reduce significativamente los riesgos tanto para los usuarios como para el medio ambiente. Esta evolución responde a estándares más exigentes dentro de la industria formal, que busca fortalecer la confianza del consumidor y elevar la calidad del mercado.
A nivel industrial, las empresas han incorporado prácticas sostenibles en sus procesos productivos, incluyendo el uso de energías renovables como paneles solares, sistemas de tratamiento y reutilización de agua, manejo responsable de residuos y modelos de economía circular aplicados a envases y materiales, consolidando una apuesta por la eficiencia y la reducción de la huella ambiental.
Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos, destacó que el fortalecimiento del sector formal ha sido clave para elevar los estándares de calidad en el país, al tiempo que hizo un llamado a continuar avanzando en la formalización de pequeñas y medianas empresas y en la educación del consumidor frente al uso adecuado de estos productos.
En cuanto al comportamiento del mercado, el consumo per cápita de pinturas en Colombia se ubica en 3,4 litros al año, una cifra inferior a la de otros países de América Latina, lo que representa una oportunidad de expansión para la industria. Frente a este panorama, iniciativas como ¡A Pintar se Dijo!, liderada por Acopinturas, buscan fomentar un consumo más informado, responsable y de calidad, brindando herramientas a los ciudadanos para tomar mejores decisiones al momento de intervenir sus espacios.
El informe también resalta el papel de actores clave como pintores, ferreteros y asesores, quienes influyen directamente en la elección de productos y en la correcta aplicación de los mismos, fortaleciendo la cadena de valor del sector.
De cara al futuro, la industria de pinturas en Colombia proyecta continuar su crecimiento bajo un modelo que combina innovación, sostenibilidad y bienestar, apostándole a una articulación entre empresas, academia, Estado y consumidores, con el objetivo de consolidarse como un motor de desarrollo que va más allá de lo estético y contribuye al progreso del país.






