El histórico barrio Getsemaní, en el corazón de Cartagena de Indias, dio un paso trascendental en la defensa de su patrimonio cultural con la construcción del Plan Especial de Salvaguardia (PES) “Vida de Barrio”, una iniciativa que busca preservar las tradiciones, la memoria colectiva y el tejido social de una de las comunidades más emblemáticas de Colombia frente al acelerado proceso de transformación urbana y turística que ha vivido durante los últimos años.
El proyecto, impulsado por líderes comunitarios, organizaciones culturales y habitantes del sector, pretende que la vida cotidiana de Getsemaní sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, con el propósito de proteger no solo su riqueza arquitectónica, sino también las manifestaciones culturales, las expresiones artísticas, las relaciones de vecindad y las costumbres que durante generaciones han dado identidad al tradicional barrio cartagenero.
La iniciativa surge como respuesta al creciente fenómeno de gentrificación que enfrenta la zona, donde el aumento del turismo, la valorización de los inmuebles y la llegada de inversionistas nacionales y extranjeros han provocado que numerosas familias tradicionales se vean obligadas a abandonar el lugar debido al incremento en el costo de vida y al cambio del uso residencial hacia actividades comerciales y hoteleras.
Para los promotores del Plan Especial de Salvaguardia, proteger la esencia de Getsemaní significa garantizar que las futuras generaciones puedan seguir viviendo, trabajando y desarrollando sus tradiciones en el mismo territorio donde surgieron. Por ello, el documento recoge las voces de residentes, gestores culturales, historiadores, artistas, comerciantes y organizaciones sociales que durante meses participaron en jornadas de diálogo para definir las acciones necesarias que permitan conservar el patrimonio vivo del barrio.
El proceso contempla la elaboración de un inventario de las prácticas culturales más representativas de Getsemaní, entre ellas sus festividades populares, expresiones musicales, gastronomía, manifestaciones artísticas, espacios de encuentro comunitario y formas de organización vecinal. Estas propuestas serán presentadas ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, entidad encargada de evaluar la postulación para su eventual reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial de carácter nacional.
Los habitantes consideran que esta declaratoria también serviría como una herramienta para impulsar políticas públicas que favorezcan la permanencia de las familias tradicionales, promuevan el acceso a vivienda digna, fortalezcan el comercio local y equilibren el desarrollo turístico con la protección de la identidad histórica del sector.
Getsemaní es reconocido por haber desempeñado un papel fundamental en la historia de Cartagena y de Colombia. Sus calles fueron escenario de importantes acontecimientos durante la lucha por la independencia y hoy continúan siendo un referente de diversidad cultural, arte urbano, música, gastronomía y participación ciudadana. Sin embargo, sus residentes advierten que el mayor reto no es conservar únicamente las fachadas coloniales, sino garantizar que quienes han construido la historia del barrio puedan seguir habitándolo.
Con la consolidación del Plan Especial de Salvaguardia “Vida de Barrio”, la comunidad espera abrir un nuevo capítulo en la protección del patrimonio colombiano, demostrando que la verdadera riqueza de Getsemaní no solo está en sus edificaciones, sino en las personas, las tradiciones y la memoria que han convertido este emblemático rincón de Cartagena en uno de los símbolos culturales más importantes del país.







