El sistema de salud en Colombia atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia financiera, tras revelarse que la deuda acumulada con hospitales y clínicas alcanzó cifras históricas, mientras el nivel de morosidad continúa en ascenso, afectando directamente la prestación de servicios médicos en todo el país.
De acuerdo con el más reciente informe de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, con corte a diciembre de 2025, la deuda total del sistema asciende a 25,7 billones de pesos, lo que representa un incremento del 7 por ciento frente al semestre anterior. Este crecimiento evidencia un deterioro sostenido en la capacidad de pago de las entidades responsables, principalmente las EPS
Uno de los datos más preocupantes del informe es el nivel de cartera en mora, que alcanzó el 58 por ciento, reflejando un aumento en los incumplimientos financieros y una presión cada vez mayor sobre la red hospitalaria del país
Las Entidades Promotoras de Salud concentran la mayor parte de esta deuda. El régimen contributivo representa cerca del 50 por ciento del total, con obligaciones cercanas a 12,9 billones de pesos, seguido por el régimen subsidiado con el 27,6 por ciento, equivalente a aproximadamente 7,1 billones. Por su parte, el Estado adeuda alrededor de 1,9 billones de pesos, completando el panorama de compromisos pendientes
Entre las entidades más comprometidas financieramente se encuentran Nueva EPS, Coosalud, Sanitas, Savia Salud, Emssanar y Famisanar, que concentran gran parte de las obligaciones y han sido señaladas en informes anteriores como los principales actores en el crecimiento de la deuda del sistema
Esta situación ha encendido las alarmas en el sector salud, ya que la falta de liquidez impacta directamente en la operación de hospitales y clínicas, dificultando el pago al personal médico, la compra de insumos y medicamentos, así como el mantenimiento de la infraestructura hospitalaria.
El deterioro financiero también se suma a una problemática estructural que desde hace años enfrenta el sistema de salud colombiano, caracterizada por la intermediación de las EPS, las dificultades en el flujo de recursos y las constantes tensiones entre prestadores y aseguradores
Expertos del sector advierten que, de no adoptarse medidas urgentes, el aumento de la deuda podría traducirse en una disminución en la calidad del servicio y mayores barreras de acceso para los pacientes, especialmente en regiones donde los hospitales dependen en gran medida de los pagos oportunos para operar.
En medio de este panorama, el debate sobre la sostenibilidad del sistema de salud vuelve a cobrar fuerza, mientras el Gobierno nacional insiste en que ha incrementado la inversión en el sector en los últimos años, una postura que contrasta con las alertas emitidas por clínicas y hospitales frente a la creciente cartera vencida
El futuro inmediato del sistema dependerá de la capacidad de los distintos actores para garantizar el flujo de recursos y avanzar en soluciones estructurales que permitan estabilizar las finanzas, en un escenario donde la salud de millones de colombianos está directamente ligada a la sostenibilidad del modelo actual.






