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Concejal Juan David Quintero pide aclarar el destino de los US$900.000 vinculados al mantenimiento de El Campín tras los conciertos de BTS

Grama El Campín / Colprensa

La controversia por el estado de la gramilla del estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, tomó un nuevo rumbo después de que el concejal Juan David Quintero pidiera explicaciones sobre los recursos que, según su denuncia, se habrían destinado al mantenimiento de la cancha tras los conciertos de la agrupación surcoreana BTS, realizados el 2 y 3 de octubre de 2026.

De acuerdo con el cabildante, la producción del evento habría pagado cerca de 900.000 dólares adicionales para atender el cuidado y la recuperación del césped, una suma que equivale a más de 2.800 millones de pesos colombianos. Quintero cuestionó qué pasó con esos recursos y pidió a Sencia, empresa encargada de la operación del estadio, que entregue información clara sobre su manejo.

El concejal hizo los señalamientos durante una visita de control político al escenario deportivo, en la que se revisó el estado de la cancha después de los espectáculos. La denuncia abrió nuevos interrogantes sobre los compromisos relacionados con el mantenimiento de la gramilla y las condiciones en las que debía quedar el campo después de los conciertos.

La discusión no se limita a la cifra denunciada. También busca establecer qué obligaciones asumieron los organizadores de los conciertos, qué trabajos se realizaron y si los recursos destinados al mantenimiento se utilizaron conforme a lo acordado.

Sencia respondió a los cuestionamientos

Sencia explicó que el contrato para los conciertos fue celebrado con Páramo, la empresa promotora del evento, y sostuvo que el alquiler del estadio incluye componentes destinados al mantenimiento de la gramilla y de la infraestructura. La compañía señaló que estos cobros hacen parte de la operación habitual del escenario.

Durante una reunión con los concejales, el director ejecutivo de Sencia, Mauricio Hoyos, manifestó que el alquiler del concierto generó ingresos superiores a los US$900.000, aunque reconoció que no tenía el desglose de los valores a la mano. Por su parte, Quintero afirmó que estaba a la espera de una copia del contrato para verificar las condiciones económicas y el supuesto pago adicional destinado al césped.

El estado de la cancha también está bajo revisión

La polémica aumentó después de que las condiciones de la gramilla obligaran a cancelar el partido entre Millonarios y Once Caldas previsto para el 13 de octubre. El caso llevó a revisar las obligaciones de mantenimiento de Sencia y el cumplimiento de los compromisos relacionados con la disponibilidad del estadio para el fútbol profesional.

La Contraloría de Bogotá anunció una indagación preliminar para examinar posibles afectaciones a los recursos públicos, mientras que la Personería inició actuaciones preventivas. Estas revisiones buscan establecer si hubo incumplimientos y si corresponde adoptar medidas frente al concesionario.

Por ahora, no está confirmado de manera independiente que BTS haya realizado un pago adicional de US$900.000 en los términos señalados por el concejal. La documentación contractual y el detalle de los cobros serán claves para determinar qué dinero se recibió, cómo se distribuyó y qué trabajos se financiaron.

La controversia deja una pregunta pendiente para Sencia y las entidades distritales: cómo se garantizó el mantenimiento de la gramilla después de los conciertos y qué respaldo documental existe sobre los recursos destinados a esa labor.