Colombia y Estados Unidos avanzan en conversaciones para buscar una salida al nuevo escenario arancelario que afecta a los productos colombianos que llegan al mercado estadounidense. El Gobierno de Abelardo De La Espriella busca que Washington suspenda temporalmente estas medidas, mientras se revisan las condiciones de la relación comercial entre los dos países.
El tema tomó mayor fuerza después del terremoto que golpeó al país el pasado 10 de agosto y que dejó graves afectaciones en varias regiones. El presidente Abelardo De La Espriella planteó directamente a Estados Unidos la posibilidad de suspender temporalmente los aranceles como una medida de apoyo para los empresarios colombianos que enfrentan las consecuencias económicas de la emergencia.
Mauricio Gómez Amín viajó a Washington
Como parte de esta estrategia, el presidente ordenó al ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, trasladarse a Washington para encabezar las conversaciones y buscar una salida que permita reducir la presión sobre las exportaciones colombianas.
La instrucción se conoció después de una conversación telefónica entre De La Espriella y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Según informó la Presidencia, el mandatario colombiano aseguró que encontró disposición del Gobierno de Estados Unidos para estudiar la suspensión temporal de los aranceles, aunque el proceso requiere cumplir un trámite antes de que pueda adoptarse una decisión.
La misión del ministro será avanzar en ese procedimiento y explicar a las autoridades estadounidenses la situación que atraviesan los sectores productivos colombianos.
El nuevo arancel alcanza el 12,5 por ciento
El escenario comercial cambió el pasado 24 de julio, cuando comenzó a aplicarse un arancel adicional del 12,5 por ciento a una parte de las mercancías colombianas que ingresan a Estados Unidos.
La medida reemplazó el recargo temporal del 10 por ciento que estaba vigente desde febrero. No todos los productos quedaron cobijados por el nuevo gravamen, pues existen excepciones para determinadas mercancías.
Estados Unidos es uno de los principales socios comerciales de Colombia. En 2024, las exportaciones colombianas hacia ese país alcanzaron los 14.336 millones de dólares, equivalentes al 28,9 por ciento del total de las ventas externas colombianas, según cifras del Ministerio de Comercio.
Por eso, cualquier cambio en las condiciones de acceso al mercado estadounidense puede tener un impacto importante sobre productores, exportadores y empresas de diferentes sectores.
El terremoto cambió las prioridades
La emergencia provocada por el terremoto se convirtió en uno de los argumentos centrales del Gobierno colombiano para solicitar una suspensión temporal de los aranceles.
De La Espriella explicó que los empresarios están enfrentando dificultades adicionales mientras el país concentra esfuerzos y recursos en atender a las comunidades afectadas y comenzar la reconstrucción de las zonas golpeadas por el desastre.
Durante la conversación con Marco Rubio, el presidente también agradeció la ayuda entregada por Estados Unidos para atender la emergencia, que incluye asistencia económica, apoyo humanitario y equipos especializados.
Una negociación que va más allá de los aranceles
Aunque la solicitud inmediata es suspender temporalmente el cobro adicional, las conversaciones también se producen dentro de una relación comercial que Colombia mantiene con Estados Unidos desde hace años mediante el acuerdo de promoción comercial entre ambos países.
El Gobierno colombiano busca aprovechar este nuevo acercamiento para fortalecer la relación económica y abrir espacio a una discusión más amplia sobre las condiciones comerciales.
La situación también tiene una dimensión política. Desde el inicio de su administración, De La Espriella ha buscado estrechar nuevamente la relación con Washington después de las tensiones que marcaron el Gobierno anterior. La llegada de María Consuelo Araújo como embajadora de Colombia en Estados Unidos también se produce en este contexto, con el comercio y la relación bilateral entre sus principales prioridades.
Empresarios esperan una solución
Para el sector privado, el objetivo es evitar que los nuevos costos terminen afectando la competitividad de los productos colombianos en Estados Unidos.
Una reducción o suspensión temporal de los aranceles permitiría aliviar parte de esa presión mientras las empresas enfrentan los efectos de la emergencia nacional y mientras los dos gobiernos avanzan en las conversaciones.
Por ahora no existe una decisión definitiva de Washington. Lo que sí está sobre la mesa es la voluntad expresada por el Gobierno estadounidense de estudiar la solicitud colombiana y el trabajo que comenzó a desarrollar en Washington el ministro Mauricio Gómez Amín.
La negociación apenas comienza, pero para Colombia el resultado es importante. Estados Unidos continúa siendo uno de sus principales mercados y cualquier cambio en los aranceles puede terminar reflejándose en las cuentas de los exportadores, en los precios y en la capacidad de las empresas para competir.
El Gobierno de Abelardo De La Espriella espera ahora que las conversaciones permitan concretar una suspensión temporal de los aranceles y abrir una discusión más amplia sobre el futuro comercial entre Colombia y Estados Unidos.






