Triple A anuló nueve conexiones ilegales en la conducción de agua potable Achotera, entre Sabanagrande y Polonuevo, durante un operativo realizado en coordinación con la Gobernación del Atlántico, la Policía Nacional y el CTI de la Fiscalía General de la Nación.
La empresa informó que con el cierre de estas conexiones recuperó de inmediato un caudal de 15 litros por segundo. El agua volvió a ingresar a los tanques de almacenamiento de la estación de bombeo Achotera, infraestructura clave para el suministro de Polonuevo y Baranoa.
Ramón Hemer Redondo, gerente general de Triple A, explicó que las nueve conexiones representaban una pérdida mensual aproximada de 38.800 metros cúbicos. De acuerdo con sus cálculos, ese volumen podría abastecer a cerca de 9.200 personas, equivalentes al 55 % de la población de Polonuevo.
“Ese volumen ya está entrando a los tanques de almacenamiento”, señaló el directivo, quien explicó que la recuperación del caudal puede traducirse en mayores reservas, mejor presión y más estabilidad en el servicio.
Las conexiones abastecían fincas y urbanizaciones campestres
Las irregularidades fueron detectadas después de un trabajo de investigación que permitió ubicar los puntos de extracción antes de realizar las intervenciones.
Cuatro de las conexiones estaban enlazadas directamente a la conducción de 16 pulgadas. En los proyectos Campestre Villa Cecy 1 y 2 y Villa Nora-San Rafael se encontraron derivaciones de polietileno de dos pulgadas, que fueron retiradas mediante excavaciones y trabajos técnicos de reparación.
Otro punto fue localizado en la rotonda de la variante Sabanagrande-Palmar de Varela. Allí encontraron una conexión de una pulgada que, según Triple A, abastecía la finca El Encanto y cerca de 20 parcelas y predios ubicados en los alrededores de la vía y de la trocha utilizada para evitar el peaje de Sabanagrande.
Las cinco conexiones restantes estaban en redes de distribución de seis y tres pulgadas, en los sectores Tierra Prometida 3, Casa Campestre, Cacaramoa, Campo Verde y La Molinera. En estos lugares también fueron suspendidas las acometidas no autorizadas.
Las pérdidas venían siendo vigiladas desde marzo
Triple A indicó que las conexiones clandestinas afectan a los usuarios que reciben el servicio de manera legal, porque reducen el caudal disponible y pueden provocar baja presión e interrupciones, especialmente en las zonas más altas.
Hemer Redondo recordó que en marzo la empresa había identificado pérdidas cercanas a 72 litros por segundo en este corredor, equivalentes, según sus estimaciones, a cerca del 40 % del agua que debía llegar a la estación de bombeo Achotera.
El gerente aseguró que continuarán las inspecciones y los operativos en el tramo, debido a la importancia de esta conducción para el abastecimiento de Polonuevo y Baranoa.
Los casos quedaron en manos de las autoridades
La empresa informó que los nueve casos fueron puestos en conocimiento de las autoridades competentes para que se adelanten las actuaciones correspondientes. Además, señaló que buscará recuperar el valor del agua consumida sin autorización cuando se cumplan las condiciones previstas en la ley.
El gerente advirtió que las conexiones ilegales pueden tener consecuencias penales y económicas. La responsabilidad de las personas involucradas deberá establecerse dentro de los procedimientos correspondientes.
Por su parte, José Antonio Luque, secretario del Interior del Atlántico, afirmó que la Gobernación continuará trabajando con las autoridades y las empresas prestadoras para identificar nuevas conexiones clandestinas en el departamento.
Luque señaló que estas prácticas perjudican a las familias que cumplen con sus obligaciones y afectan la prestación de un servicio esencial.
Con este operativo, Triple A busca recuperar el caudal que debe llegar al sistema Achotera y mantener la vigilancia sobre una conducción de la que depende parte del abastecimiento de agua potable en el centro del Atlántico.







