Las autoridades de Santander aumentaron la presión para encontrar a los responsables del asesinato de un funcionario del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, ocurrido cuando se dirigía hacia la cárcel de máxima seguridad de Palogordo, en Girón.
La Gobernación de Santander anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información que permita identificar y capturar a los responsables del crimen. La decisión fue tomada durante un Consejo Extraordinario de Seguridad, convocado tras el ataque que generó preocupación en el área metropolitana de Bucaramanga.
La víctima fue identificada como Efraín Quesada Urrego, cabo del Inpec de 54 años, quien fue atacado con tres disparos mientras se desplazaba hacia su lugar de trabajo en la cárcel de máxima seguridad de Palogordo, ubicada en Girón.
El asesinato encendió las alarmas entre las autoridades de Santander, especialmente por tratarse de un funcionario encargado de labores penitenciarias. Por esta razón, las instituciones de seguridad buscan establecer quiénes estuvieron detrás del ataque y cuáles fueron los motivos que llevaron a cometerlo.
Durante el consejo de seguridad se revisaron las primeras informaciones conocidas sobre el caso y se definieron acciones para avanzar en la investigación. La recompensa busca precisamente que personas que tengan información útil puedan entregarla a las autoridades y contribuir a esclarecer el homicidio.
Las autoridades insistieron en la importancia de suministrar cualquier dato que permita avanzar en la identificación de los responsables. La información será clave para orientar las investigaciones y llevar a los autores del crimen ante la justicia.
El caso ocurre además en una jornada en la que las autoridades mantienen especial atención sobre la seguridad de los funcionarios penitenciarios en diferentes regiones del país. El homicidio de Quesada Urrego vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan quienes trabajan en el sistema carcelario.
Mientras avanza la investigación, la Gobernación de Santander mantiene vigente la recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita esclarecer el asesinato y conducir a la captura de los responsables.
La investigación continúa en manos de las autoridades competentes, que deberán determinar cómo ocurrió exactamente el ataque, quiénes participaron y cuáles fueron las razones detrás del asesinato del funcionario del Inpec.







