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Sequía por el fenómeno de El Niño enciende las alarmas entre los ganaderos del Atlántico

La prolongada temporada seca que enfrenta el departamento del Atlántico ya está dejando consecuencias en el sector ganadero. Productores de la región advirtieron que la escasez de agua y la disminución de pastos están poniendo en riesgo la alimentación del ganado, mientras aumenta la preocupación por las pérdidas económicas que podría dejar el fenómeno de El Niño durante los próximos meses.

La alerta fue lanzada por Jorge Rodríguez, director ejecutivo de Asoganorte, quien explicó que muchos reservorios de agua se encuentran prácticamente secos y que numerosos pequeños ganaderos no cuentan con los recursos suficientes para abastecer a sus animales. Según el dirigente gremial, la situación es cada vez más compleja debido a que las altas temperaturas han reducido la disponibilidad de alimento y obligan a incrementar los costos de producción.

El panorama también preocupa por el impacto que podría tener sobre la producción de leche y carne en el departamento. Desde el gremio aseguran que, si las condiciones climáticas continúan deteriorándose, la rentabilidad de muchas fincas podría verse seriamente afectada e incluso prolongarse hasta 2027.

Las advertencias coinciden con los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), que ha señalado que el fenómeno de El Niño ya se encuentra en fase de consolidación y que sus efectos serán más intensos durante el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027. Entre los principales riesgos están el aumento de las temperaturas, la disminución de las lluvias, los incendios forestales y el desabastecimiento de agua en varias regiones del país.

Frente a este escenario, los ganaderos hacen un llamado a las autoridades nacionales y departamentales para fortalecer las estrategias de apoyo al sector, especialmente en el suministro de agua, la construcción de reservorios y la implementación de medidas que permitan enfrentar los efectos de la sequía antes de que las pérdidas sean mayores. Asimismo, reiteran la importancia de prepararse con anticipación para mitigar el impacto que podría generar uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de los últimos años.