El corregimiento de Rotinet, en el municipio de Repelón, volvió a convertirse en un punto de encuentro para la memoria gastronómica del Caribe con la realización de la sexta edición del Festival de la Mazamorra “Rotinet Ancestral”, un evento que reafirmó el valor de las recetas tradicionales como patrimonio cultural vivo y como una alternativa para fortalecer la economía de cientos de familias del departamento.
Durante tres días, la plaza principal de Rotinet recibió a visitantes, emprendedores, campesinos y portadores de saberes ancestrales que hicieron de la gastronomía tradicional el eje central de una celebración donde los sabores, las historias y las costumbres familiares fueron los grandes protagonistas.
La edición de este año contó con la participación de 23 matronas tradicionales y 25 emprendimientos gastronómicos que ofrecieron diferentes preparaciones elaboradas con ingredientes propios de la región como maíz, plátano, guandú, auyama, corozo y arroz, conservando técnicas heredadas por generaciones.
Desde las primeras horas de la madrugada, las cocinas de leña se encendieron para dar inicio a una preparación que representa mucho más que un alimento. Para las matronas participantes, cada receta es una forma de mantener viva la historia de sus familias y transmitir a las nuevas generaciones los conocimientos aprendidos de sus ancestros.
Una de las protagonistas del festival fue María Concepción Guerrero, conocida como “Conce”, quien destacó el significado emocional y cultural que tiene preparar una mazamorra siguiendo los métodos tradicionales.
“Le doy gracias a Dios y a mis ancestros porque fueron ellos quienes me enseñaron este arte. Desde muy temprano encendemos el fogón de leña para cocinar con calma, como nos enseñaron nuestros mayores. Ese sabor que encuentra la gente en cada mazamorra es el sabor del campo, de nuestra tierra y de una tradición que seguiremos cuidando para las nuevas generaciones”, expresó la matrona.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, resaltó que este tipo de festivales representan una oportunidad para proteger las expresiones culturales del territorio y convertirlas en motores de turismo y economía popular.
“En el Atlántico creemos que la cultura se construye desde las comunidades y que nuestras matronas son las guardianas de un legado que merece ser protegido, valorado y compartido con las nuevas generaciones. A través de Ruta 23 seguimos respaldando festivales como el de Rotinet porque, además de preservar nuestras tradiciones, fortalecen el turismo cultural, dinamizan la economía popular y proyectan al Atlántico como un referente nacional de riqueza gastronómica y cultural”, afirmó el mandatario departamental.
Por su parte, la secretaria de Cultura y Patrimonio del Atlántico, Verónica Cantillo, aseguró que el acompañamiento institucional busca garantizar que estas manifestaciones culturales continúen creciendo y generando oportunidades para sus protagonistas.
“Estas fiestas representan la herencia ancestral de elaboraciones que vienen desde los tiempos de la Colonia y de nuestros pueblos indígenas. Son expresiones que hablan de nuestra historia, de nuestra identidad y de quienes han mantenido vivas estas tradiciones durante generaciones”, señaló la funcionaria.
Cantillo explicó que la Gobernación continuará impulsando procesos de formación para fortalecer los emprendimientos culturales, mejorar sus capacidades comerciales y consolidar estos festivales como escenarios de turismo gastronómico y cultural.
El alcalde de Repelón, Jorge Reales, destacó que el Festival de la Mazamorra se ha convertido en una referencia del municipio y en una muestra del potencial que tienen las tradiciones locales para generar desarrollo.
“Este festival demuestra que nuestras costumbres pueden convertirse en motores de desarrollo económico, cohesión social y promoción turística. Aquí se unen el trabajo de nuestros campesinos, el conocimiento de las matronas y el esfuerzo de una comunidad orgullosa de su identidad”, manifestó.
Durante la programación fueron vendidos aproximadamente 4.500 vasos de mazamorra en diferentes variedades como maíz verde, maíz amarillo, maíz seco, maíz pilado, plátano, guandú, fríjol, auyama, corozo y arroz. Además, los cerca de 5.000 asistentes disfrutaron de productos tradicionales como peto de maíz, chicha, bollos, enyucados y dulces típicos.
La agenda cultural incluyó concursos gastronómicos, cocinas en vivo, conversatorios sobre soberanía alimentaria, muestras artesanales, actividades folclóricas y presentaciones musicales que resaltaron la identidad del Caribe colombiano.
Reconocimiento a la labor cultural de Vidal Carrillo
Dentro del desarrollo del festival también se destacó la trayectoria del maestro Vidal de Jesús Carrillo Cantillo, docente, músico y gestor cultural de Rotinet, quien recibió el 10 de noviembre de 2025 una Nota de Exaltación otorgada por la Cámara de Representantes de Colombia por sus aportes al fortalecimiento de la cultura y el patrimonio inmaterial del Caribe.
El reconocimiento resaltó su liderazgo en la creación de iniciativas como la Guacherna de la Convivencia y la Tradición y el Festival de la Mazamorra, espacios que han permitido conservar las expresiones culturales del corregimiento y fortalecer la identidad de sus habitantes.
Carrillo Cantillo recordó que el festival nació como una estrategia pedagógica para enseñar a los jóvenes el valor de sus raíces y hoy se convirtió en un símbolo cultural del territorio.
“Cuando comenzamos soñábamos con que nuestros estudiantes conocieran el valor de estas tradiciones. Hoy vemos cómo este festival reúne generaciones, fortalece nuestra identidad y permite que el conocimiento de nuestras matronas siga vivo. Este reconocimiento pertenece a toda la comunidad de Rotinet, porque ha sido ella la que ha mantenido encendida la llama de esta tradición”, afirmó.
El Festival de la Mazamorra de Rotinet dejó como resultado una nueva muestra de que las tradiciones del Atlántico pueden convertirse en herramientas para preservar la memoria colectiva, impulsar el turismo y generar oportunidades económicas para las comunidades que mantienen vivos los sabores ancestrales del Caribe.
La Gobernación del Atlántico reiteró su compromiso de continuar fortaleciendo la Ruta 23 como una estrategia para proteger el patrimonio cultural inmaterial y respaldar a quienes hacen de la cultura un camino de desarrollo para el departamento.







