En una ciudad dinámica como Barranquilla, donde el ritmo de vida, las responsabilidades laborales y las actividades diarias ocupan gran parte del tiempo de las familias, los especialistas en salud infantil recuerdan la importancia de no descuidar un aspecto fundamental para el desarrollo de los niños: su bienestar emocional.
La Dra. Massiel Pardo de Oro, pediatra barranquillera reconocida por su enfoque humano y cercano con sus pacientes, considera que la salud infantil debe entenderse desde una visión integral que incluya no solo el crecimiento físico, sino también el desarrollo emocional, social y afectivo de los niños.
Según explica, durante los primeros años de vida se construyen muchas de las bases que influirán en la autoestima, la capacidad de relacionarse con otros y la manera de afrontar situaciones complejas en el futuro.
“Muchas veces los padres se preocupan por la alimentación o por las enfermedades, algo que por supuesto es importante, pero también debemos prestar atención a cómo se sienten los niños, cómo expresan sus emociones y qué tipo de acompañamiento reciben en casa”, afirma la especialista.
La pediatra señala que el bienestar infantil está estrechamente relacionado con la calidad de los vínculos familiares. Acciones cotidianas como compartir tiempo de calidad, escuchar activamente a los hijos, fomentar espacios de juego y establecer rutinas saludables pueden tener un impacto positivo en su desarrollo.
En una época marcada por la presencia constante de dispositivos electrónicos y redes sociales, la Dra. Massiel también destaca la importancia de fortalecer la comunicación dentro del hogar. “Los niños necesitan sentirse escuchados y comprendidos. A veces unos pocos minutos de atención plena pueden generar un efecto más positivo que muchas horas compartiendo el mismo espacio sin interacción real”, comenta.
Desde su experiencia profesional, ha observado que los niños que crecen en entornos donde existe apoyo emocional, afecto y acompañamiento suelen desarrollar mayores habilidades para gestionar emociones, resolver conflictos y adaptarse a diferentes escenarios.
La especialista también resalta que el bienestar infantil debe comenzar incluso antes del nacimiento, mediante la educación y preparación de los padres durante el embarazo. Por esta razón, considera que la asesoría prenatal y el acompañamiento durante los primeros años son herramientas valiosas para fortalecer la confianza de las familias y promover una crianza más consciente.
Barranquilla ha experimentado en los últimos años un creciente interés por temas relacionados con salud mental, desarrollo infantil y bienestar familiar, una tendencia que refleja una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar no solo el cuerpo, sino también las emociones de los más pequeños.
Además de su labor clínica, la Dra. Massiel ha participado en jornadas comunitarias y actividades sociales con niños de diferentes sectores de la ciudad, experiencias que le han permitido conocer de cerca las necesidades de las familias barranquilleras y reafirmar la importancia de brindar atención médica con empatía y sensibilidad humana.
Para la especialista, el objetivo no es formar niños perfectos, sino niños felices, seguros y emocionalmente saludables. “Cuando un niño se siente amado, escuchado y acompañado, tiene mayores posibilidades de desarrollar todo su potencial”, asegura.
En una ciudad reconocida por su alegría, su cultura y el valor de la familia, promover el bienestar infantil se convierte en una responsabilidad compartida que involucra a padres, educadores, profesionales de la salud y a toda la comunidad.
Porque, al final, invertir en la felicidad y el desarrollo de los niños es también invertir en el futuro de Barranquilla.







