Colombia avanza de manera simultánea en la modernización de tres de sus principales estadios de fútbol, con proyectos en Barranquilla, Bogotá y Medellín que buscan elevar la capacidad, tecnología e infraestructura deportiva del país.
El estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla es el proyecto que registra mayor avance y se perfila como el primero en estar listo. La remodelación contempla una capacidad cercana a los 60.000 espectadores, lo que lo ubicaría como el escenario deportivo más grande de Colombia. Su entrega está proyectada para octubre de 2026, antes de la final de la Copa Sudamericana, evento para el cual una delegación de la Conmebol ya realizó una visita técnica al escenario y sus zonas logísticas.
La intervención del Metropolitano tiene una inversión cercana a los 172.000 millones de pesos, de acuerdo con reportes de contratación pública y cronogramas de obra. El plazo estimado de ejecución es de alrededor de 18 meses y el ritmo de los trabajos se ha acelerado por el compromiso internacional que tendrá Barranquilla como sede de la final continental.
En Bogotá, el nuevo estadio El Campín avanza con obras preliminares iniciadas en 2026 y una entrega estimada para finales de 2027. El proyecto contempla una capacidad superior a 50.000 asistentes, techo retráctil, gramilla híbrida, zonas corporativas, espacios para conciertos y la posibilidad de incorporar un nombre comercial asociado a un patrocinador.
La transformación del escenario capitalino se desarrolla bajo un esquema de concesión de largo plazo con inversión pública y privada. Aunque no hay una cifra consolidada oficialmente, estimaciones de infraestructura ubican el costo por encima de los 500 millones de dólares, equivalente a más de 2 billones de pesos.
En Medellín, la modernización del estadio Atanasio Girardot se encuentra en fase de estructuración contractual, con la publicación de prepliegos por parte de la Alcaldía. El proyecto contempla una inversión preliminar que supera los 415.000 millones de pesos y que podría aumentar según el alcance final de la intervención.
La propuesta para el Atanasio Girardot busca ampliar su capacidad de aproximadamente 44.000 a 60.000 espectadores mediante un tercer anillo de tribunas y una cubierta completa. También incluye renovación de silletería, modernización de camerinos, nuevas pantallas, iluminación de última generación y mejoras en más de 32.000 metros cuadrados del estadio, además de cerca de 33.000 metros cuadrados de espacio público.
Con estos proyectos, Barranquilla, Bogotá y Medellín entran en una nueva etapa de infraestructura deportiva. El Metropolitano lidera por avance y capacidad proyectada, El Campín apunta a convertirse en el estadio más moderno del país y el Atanasio Girardot se perfila como una transformación urbana y deportiva de gran escala.





