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Silvia Gette rompe el silencio tras su regreso a la rectoría y asegura que su caso fue una construcción injusta

Silvia Gette

En medio de uno de los capítulos más controversiales de la educación superior en el Caribe colombiano, Silvia Gette Ponce se pronunció tras su retorno a la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe, afirmando que los procesos judiciales en su contra fueron injustos y, según sus palabras, “armados”.

El regreso de Gette se da luego de que un fallo judicial ordenara el restablecimiento de sus derechos, decisión que fue acatada por la institución, abriendo paso a una transición administrativa en medio de un ambiente marcado por tensiones internas y debates jurídicos.

En declaraciones recientes, la directiva cuestionó el desarrollo de los procesos legales que durante años la apartaron del cargo, asegurando que su situación fue producto de decisiones que no reflejaron la realidad de los hechos. Con este pronunciamiento, Gette busca reivindicar su imagen y reafirmar su intención de retomar el rumbo institucional.

El caso de la exrectora ha sido uno de los más complejos dentro del ámbito universitario en Colombia. Su nombre estuvo vinculado durante años a investigaciones judiciales que generaron un fuerte impacto en la gobernabilidad de la universidad, llevando incluso a la intervención del Estado y a la implementación de medidas de vigilancia por parte del Ministerio de Educación.

La decisión que permitió su retorno también ha generado reacciones divididas dentro de la comunidad académica. Mientras algunos sectores respaldan el fallo judicial como una reivindicación de sus derechos, otros han manifestado preocupación por las implicaciones institucionales y legales que podría tener su regreso en una universidad que ha atravesado una prolongada crisis administrativa.

En este contexto, el actual rector saliente, Jorge Senior, había advertido previamente que acudiría a mecanismos legales para controvertir la decisión, argumentando posibles irregularidades en el proceso y la necesidad de garantizar la estabilidad de la institución.

A pesar de las controversias, la universidad anunció que avanzará en una transición ordenada que permita garantizar la continuidad académica y administrativa, en cumplimiento de las decisiones judiciales vigentes.

El regreso de Silvia Gette no solo reabre un debate jurídico, sino que también marca un nuevo capítulo en la historia de la Universidad Autónoma del Caribe, una institución que continúa buscando estabilidad tras años de crisis. Mientras tanto, el país observa con atención cómo se desarrollará esta nueva etapa, en la que convergen decisiones judiciales, disputas internas y el reto de recuperar la confianza en uno de los centros educativos más representativos de la región Caribe.