Una nueva acción violenta encendió las alertas de seguridad en Cali tras registrarse una fuerte explosión en inmediaciones del Batallón Pichincha, ubicado en el sur de la ciudad, hecho que es investigado por las autoridades como un posible atentado con explosivos.
De acuerdo con los primeros reportes, el incidente ocurrió en la mañana del 24 de abril cuando un vehículo, presuntamente acondicionado con material explosivo, fue detonado en cercanías de la unidad militar. La situación generó momentos de pánico entre los habitantes del sector, quienes reportaron una fuerte onda explosiva y un incendio posterior.
Según información preliminar, uno de los elementos utilizados en el ataque habría sido un bus que terminó envuelto en llamas, lo que obligó a la rápida intervención de organismos de emergencia y unidades antiexplosivos que acordonaron la zona para evitar riesgos mayores.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, confirmó que el hecho dejó al menos una persona lesionada y aseguró que ya se activaron todos los protocolos de seguridad para dar con los responsables. Asimismo, anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien suministre información que permita esclarecer el caso.
Por su parte, el Ejército Nacional informó que mantiene el control del área mientras se adelantan las investigaciones para determinar la magnitud del ataque y la posible participación de grupos armados ilegales que operan en el suroccidente del país.
Este nuevo episodio se suma a una serie de hechos violentos registrados en Cali y sus alrededores en los últimos años, una región que, por su cercanía con el departamento del Cauca, continúa siendo un punto estratégico para estructuras criminales vinculadas al narcotráfico y al conflicto armado.
Las autoridades locales y nacionales reiteraron el llamado a la ciudadanía para mantener la calma y colaborar con las investigaciones, mientras se refuerzan las medidas de seguridad en puntos estratégicos de la capital del Valle del Cauca.
Con este atentado, Cali vuelve a enfrentar un escenario de tensión que pone en evidencia los desafíos en materia de orden público y la necesidad de fortalecer las acciones de inteligencia y control territorial para prevenir nuevos hechos de violencia.






