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Perú vota en una segunda vuelta marcada por la incertidumbre entre Fujimori y Sánchez

Perú inició una jornada electoral decisiva para escoger a su próximo presidente en una segunda vuelta protagonizada por Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, aspirante de Juntos por el Perú. La votación se desarrolla en medio de un escenario político altamente polarizado y con encuestas que anticipaban una disputa cerrada entre ambos proyectos.

Más de 27 millones de peruanos fueron convocados a las urnas para definir el rumbo del país, que en los últimos años ha enfrentado una profunda inestabilidad institucional, frecuentes cambios de gobierno, tensiones entre el Ejecutivo y el Congreso, y un creciente malestar ciudadano por la inseguridad, la corrupción y la situación económica.

Keiko Fujimori llega a esta segunda vuelta como una de las figuras más reconocidas y polémicas de la política peruana. La lideresa de Fuerza Popular busca nuevamente la Presidencia con un discurso centrado en la seguridad, la estabilidad económica y el fortalecimiento del orden público. Su fórmula representa al sector conservador y empresarial, con énfasis en la continuidad del modelo económico.

Roberto Sánchez, exministro del gobierno de Pedro Castillo y candidato de Juntos por el Perú, se presenta como una opción de izquierda y nacionalista. Su campaña ha defendido reformas políticas, mayor presencia del Estado en sectores estratégicos, atención a las regiones rurales y una revisión de temas económicos sensibles, especialmente en sectores como la minería.

La jornada electoral ha sido observada con atención por los mercados y por la comunidad internacional, debido al impacto que podría tener el resultado sobre la economía peruana. Perú es uno de los principales productores mundiales de cobre, oro, plata y zinc, por lo que las propuestas de ambos candidatos generan expectativas entre inversionistas y sectores productivos.

De acuerdo con reportes internacionales, los primeros conteos muestran una competencia extremadamente ajustada. Con cerca del 93 % de los votos contabilizados, Keiko Fujimori mantenía una ventaja mínima sobre Roberto Sánchez, con 50,095 % frente a 49,905 %, según datos preliminares divulgados por AP. Otros conteos rápidos, como el de Ipsos, daban una leve ventaja a Sánchez, por lo que el resultado final continúa abierto.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales deberá continuar con el procesamiento de actas, la revisión de posibles observaciones y el conteo del voto en el exterior antes de declarar oficialmente a un ganador. Según Reuters, el desenlace podría tardar debido a lo estrecho de la diferencia y a los procedimientos electorales pendientes.

Esta elección recuerda a anteriores contiendas peruanas definidas por márgenes mínimos, en las que la espera por los resultados oficiales generó tensión política y social. Por ahora, tanto Fujimori como Sánchez han pedido calma a sus seguidores mientras avanza el conteo.

El nuevo presidente de Perú deberá asumir el poder el 28 de julio y enfrentará el reto de gobernar un país dividido, con alta desconfianza en sus instituciones y fuertes demandas ciudadanas por seguridad, empleo, estabilidad y reformas.