La ciudad de Barranquilla se convirtió en escenario clave para el análisis del futuro energético del país con la realización del Congreso Nacional de Transición Energética Justa y Adaptación al Cambio Climático, un encuentro que reunió a líderes del sector, autoridades y expertos en la sede de la Universidad del Norte.
El evento contó con la participación del superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán; la agente especial de Air-e Intervenida, Tania Patricia Peñaranda Zuleta; y delegados de entidades como la Comisión de Regulación de Energía y Gas, el Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas, el Departamento Nacional de Planeación, la Unidad de Planeación Minero Energética y el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía.
Durante la jornada, los participantes coincidieron en que la transición energética en Colombia no solo representa un cambio en las fuentes de generación, sino también una oportunidad para impulsar el desarrollo económico y fortalecer el rol de las comunidades dentro del sistema energético.
Tania Patricia Peñaranda Zuleta destacó que el Caribe colombiano tiene condiciones privilegiadas para liderar este proceso, especialmente por su potencial en energías renovables. Señaló además que el reto consiste en garantizar que esta transformación tenga un impacto directo en la calidad de vida de la población, promoviendo soluciones que integren sostenibilidad y equidad.
En los espacios académicos, el director de Transición Energética de Air-e Intervenida, Javier Lamus, explicó que este proceso requiere más que la adopción de nuevas tecnologías, enfatizando la necesidad de fortalecer la infraestructura, superar retos regulatorios y asegurar que los beneficios lleguen de manera efectiva a los usuarios finales.
Uno de los paneles centrales del congreso abordó la importancia de la cooperación internacional y las alianzas estratégicas, con la participación de expertos como Brian Barreiro, representante del área de Energía de CAF; Juanita de la Hoz, de la Fundación para la Paz; y Anna Zsofia Vitésy, embajadora de Hungría. En este espacio se destacó la relevancia de articular esfuerzos entre sectores públicos, privados y académicos para avanzar en la implementación de energías limpias.
Por su parte, el secretario general de Air-e Intervenida, Jaime Mesa, subrayó que la transición energética debe construirse bajo un enfoque de justicia social, que permita dignificar la vida de las comunidades a través de modelos sostenibles, incluyentes y participativos.
El congreso se consolidó como un espacio de diálogo multisectorial donde se discutieron temas clave como la confiabilidad del sistema eléctrico, el impacto ambiental de las nuevas tecnologías y los desafíos del país frente al cambio climático.
Con la participación de actores nacionales e internacionales, este encuentro reafirma el compromiso del sector energético en Colombia con la implementación de soluciones sostenibles, posicionando a Barranquilla como un punto estratégico en la construcción de un modelo energético más limpio, eficiente y orientado al bienestar social.






