Barranquilla dio apertura a la conmemoración de sus 213 años con una gran jornada que combina cultura, servicios institucionales y participación ciudadana en el Malecón de Rebolo, uno de los espacios recuperados que hoy se consolida como punto de encuentro para la comunidad.
La iniciativa, liderada por la Alcaldía de Barranquilla y encabezada por el alcalde Alejandro Char, marca el inicio de una agenda que se extenderá durante todo el mes de abril, con actividades orientadas a fortalecer la identidad, el bienestar y la integración de los barranquilleros.
Desde las 2:00 de la tarde del martes 7 de abril, la comunidad fue convocada al tramo de la calle 14 del Malecón de Rebolo, donde se desarrolló una feria de servicios que acercó la oferta institucional del Distrito a los ciudadanos. Durante la jornada, los asistentes pudieron acceder a asesorías del Sisbén, orientación en salud mental a través del programa “Chatlemos”, información sobre prevención de embarazos, atención de la Oficina de la Mujer y Equidad de Género, así como servicios enfocados en inclusión para personas con discapacidad.
Además, se brindaron servicios gratuitos como barbería, peinados, vacunación humana y jornadas de atención veterinaria con desparasitación y vacunación para mascotas. También hubo orientación en temas de empleabilidad y emprendimiento desde el Centro de Oportunidades, así como información educativa ofrecida por la Institución Universitaria de Barranquilla y la Secretaría de Educación.
La jornada incluyó espacios dirigidos a la población adulta mayor, con inscripción a subsidios, y actividades pedagógicas enfocadas en la prevención del consumo de sustancias psicoactivas, así como asesoría en programas de mejoramiento de vivienda.
Más allá de la oferta institucional, el evento se convirtió en una verdadera celebración cultural. Estudiantes de la Escuela Distrital de Artes, artistas urbanos y gestores culturales llenaron de música y color el Malecón, destacando el talento local. La cultura picotera también tuvo un papel protagónico, aportando el ritmo característico de la ciudad.
La gastronomía tradicional fue otro de los grandes atractivos, con la participación de matronas del Barrio Abajo y emprendedores locales, quienes ofrecieron una muestra de la identidad culinaria barranquillera.
Uno de los momentos más representativos fue la intervención artística del espacio con la creación de murales, convirtiendo el Malecón de Rebolo en una galería a cielo abierto que exalta la historia, el arte y el orgullo de la ciudad.
La programación continuó con la presentación de la Banda de Baranoa y el artista urbano Luister La Voz, quienes acompañaron la celebración central que culminó con el tradicional canto de cumpleaños y la repartición de pudín entre los asistentes.
Con esta jornada, Barranquilla reafirma su apuesta por la recuperación de espacios públicos como escenarios de encuentro ciudadano, integración social y desarrollo cultural, consolidando una ciudad que celebra su historia mientras proyecta su crecimiento hacia el futuro.






