Las autoridades en Cartagena encendieron las alertas ante el incremento de denuncias por extorsión bajo la modalidad de “falso servicio”, una práctica delictiva que viene afectando a ciudadanos en distintos sectores de la ciudad y que se ha convertido en una de las formas más recurrentes de engaño en la región.
De acuerdo con reportes recientes de la Policía y el Gaula, en lo corrido de 2026 se han registrado cerca de 80 denuncias relacionadas con este tipo de extorsión, lo que refleja un crecimiento preocupante frente a años anteriores y evidencia la expansión de esta modalidad criminal.
El mecanismo utilizado por los delincuentes consiste en contactar a las víctimas, generalmente a través de llamadas telefónicas o redes sociales, ofreciéndoles supuestos servicios laborales o comerciales. Una vez logran generar confianza, citan a la persona a un lugar específico y posteriormente la intimidan o manipulan psicológicamente para exigir dinero o información sensible.
Las autoridades han señalado que esta modalidad no solo afecta económicamente a las víctimas, sino que también genera altos niveles de angustia, al utilizar amenazas, engaños y en algunos casos la simulación de secuestros para presionar pagos inmediatos. Este tipo de extorsión se apoya en la rapidez de la comunicación y en la vulnerabilidad emocional de quienes caen en la trampa.
En Cartagena, el fenómeno ha tomado fuerza especialmente entre personas económicamente activas, quienes son contactadas bajo promesas de trabajo o servicios bien remunerados. Una vez se concreta el contacto, los delincuentes utilizan estrategias de intimidación para obligar a las víctimas a consignar dinero o entregar datos personales que luego pueden ser utilizados para nuevas extorsiones.
Las autoridades locales han reiterado que, en muchos casos, estas llamadas provienen de estructuras criminales que operan incluso desde centros penitenciarios, lo que dificulta su rastreo inmediato y amplifica el alcance del delito.
Frente a esta situación, el Gaula de la Policía Nacional ha intensificado campañas de prevención bajo el lema “Yo no pago, yo denuncio”, haciendo un llamado a la ciudadanía para no caer en este tipo de engaños y reportar cualquier intento de extorsión a la línea 165.
Entre las principales recomendaciones se encuentra verificar la identidad de quienes ofrecen servicios, evitar acudir a citas en lugares desconocidos o poco transitados, desconfiar de ofertas laborales que impliquen pagos rápidos o condiciones poco claras, y mantener comunicación constante con familiares o personas de confianza.
El incremento de este delito pone en evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de la denuncia y la prevención, en un contexto donde las modalidades de extorsión evolucionan rápidamente y utilizan herramientas tecnológicas para engañar a las víctimas.
Mientras tanto, las autoridades continúan adelantando operativos e investigaciones para identificar a los responsables y frenar el avance de esta práctica delictiva que afecta la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos en la capital de Bolívar.







