PUBLICIDAD

Falleció en Cartagena Salvo Basile, el italiano que hizo del Caribe su hogar

El actor y gestor cultural, figura clave del cine colombiano, murió a los 85 años en la ciudad que eligió para vivir y crear durante más de cinco décadas

En la madrugada, se confirmó el fallecimiento de Salvo Basile, actor, productor y gestor cultural colombo-italiano, considerado uno de los grandes impulsores del cine y las artes audiovisuales en Colombia. Tenía 85 años y residía en la capital de Bolívar desde finales de los años sesenta.

La noticia fue confirmada por el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, quien lo despidió como “el italiano más cartagenero de todos”, recordando que Basile llegó a la ciudad en 1968 y decidió quedarse para siempre. En varias ocasiones, el artista expresó que Cartagena era el lugar donde quería morir y ser recordado.

Nacido en Nápoles, Italia, el 18 de mayo de 1940, Salvo Basile llegó a Colombia como asistente de dirección de la película Queimada, protagonizada por Marlon Brando. A partir de ese momento, su vínculo con el país se consolidó, convirtiéndose en una figura fundamental del cine nacional.

A lo largo de su trayectoria, participó en producciones emblemáticas como La estrategia del caracol, Amor en los tiempos del cólera, Café con aroma de mujer, Pobre Pablo y Las noches de Luciana, dejando una huella imborrable en la historia audiovisual del país.

Además de su trabajo frente y detrás de cámaras, Basile fue miembro durante más de 20 años de la junta directiva del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI), desde donde promovió el fortalecimiento de la industria cinematográfica y el acceso a la cultura en la región Caribe.

En sus últimos meses, el actor enfrentó complicaciones de salud asociadas a una enfermedad oncológica. Su fallecimiento ha generado múltiples mensajes de despedida por parte de artistas, gestores culturales, autoridades y ciudadanos, quienes destacan su legado, sensibilidad artística y profundo amor por Colombia.

Salvo Basile no solo eligió a Cartagena como su hogar, sino que la convirtió en escenario permanente de su vida, su obra y su memoria.