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El presidente Donald Trump prepara un gran operativo migratorio en Chicago en medio de tensiones con autoridades locales

El gobierno del presidente Donald Trump tiene previsto desplegar un amplio operativo migratorio en Chicago a partir del viernes 5 de septiembre, según confirmaron fuentes cercanas a la planificación citadas por CNN. La medida, que se suma a acciones similares en ciudades como Los Ángeles y Washington DC, refuerza la confrontación entre la Casa Blanca y las autoridades locales demócratas, que han mantenido políticas de santuario para proteger a inmigrantes.

El operativo será coordinado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), con apoyo de otras agencias federales. Entre los preparativos se contempla el envío de vehículos blindados, refuerzos de agentes en la ciudad y, de ser necesario, la participación de la Guardia Nacional. Según funcionarios de Seguridad Nacional, el objetivo es detener y deportar a inmigrantes con historial criminal, en línea con la política de “mano dura” que impulsa la administración Trump.

El despliegue toma como referencia el modelo aplicado en Los Ángeles, donde el Departamento de Seguridad Nacional reportó más de 5.000 arrestos en los últimos meses. Gregory Bovino, jefe de patrulla del sector El Centro, estaría a cargo de coordinar la operación en Chicago, mientras que el zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, confirmó que se evalúa utilizar una base naval al norte de la ciudad como centro logístico.

Sin embargo, expertos legales advierten que la posible utilización de tropas federales en Chicago podría desatar controversias judiciales, ya que la Ley Posse Comitatus restringe el uso de militares en funciones de orden interno. La abogada Rachel VanLandingham, exasesora de la Fuerza Aérea, calificó el plan como “un terreno legal inexplorado” para el gobierno.

Las reacciones en Illinois no se hicieron esperar. El gobernador J. B. Pritzker acusó a Trump de buscar la “militarización de las ciudades” y de actuar sin coordinación con las autoridades estatales y locales. “El presidente está tratando de sentar las bases para eludir nuestra democracia y manipular las instituciones”, aseguró.

Chicago ya ha tenido enfrentamientos legales con el gobierno federal por sus políticas de santuario. Durante el primer mandato de Trump, intentos de recortar fondos federales fueron bloqueados en tribunales, pero ahora la Casa Blanca insiste en una estrategia más agresiva que promete intensificar la disputa política y judicial en torno a la inmigración en Estados Unidos.