Cundinamarca vuelve a estar de luto por una emergencia minera. Las autoridades confirmaron la muerte de los cuatro trabajadores que permanecían atrapados luego de una explosión registrada en la mina Las Quintas, ubicada en la vereda Pueblo Viejo, en el municipio de Cucunubá.
La emergencia se presentó en la tarde del sábado 9 de mayo, cuando una detonación al interior del socavón dejó atrapados a los mineros a gran profundidad. Desde ese momento, organismos de socorro, equipos especializados de rescate minero, Bomberos, Policía y personal médico se desplazaron hasta la zona para adelantar las labores de búsqueda y atención de la emergencia.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó que los cuatro trabajadores fueron encontrados sin vida durante las labores de rescate. Las víctimas fueron identificadas como Yimir Ramos Rodríguez, Wilder Didier Guerrero Villamil, Segundo Manuel Delgadillo Castellanos y Yorman Sneider Briceño López, de acuerdo con la información entregada por las autoridades departamentales.
De manera preliminar, las autoridades investigan si la explosión pudo estar relacionada con acumulación de gases dentro de la mina, una de las principales causas de accidentes en explotaciones subterráneas de carbón. Sin embargo, serán los organismos competentes los encargados de establecer con precisión qué originó la emergencia y si existían condiciones de riesgo previas en el lugar.
La mina Las Quintas se encuentra en una zona tradicionalmente vinculada a la actividad minera en el norte de Cundinamarca. Según reportes iniciales, los trabajadores quedaron atrapados a varios metros de profundidad, lo que dificultó las labores de ingreso de los rescatistas y obligó a ejecutar maniobras especializadas para avanzar dentro del socavón.
Al sitio acudieron unidades de Bomberos de Cucunubá y Ubaté, integrantes del Grupo de Rescate Minero de la Agencia Nacional de Minería, ambulancias, personal médico y miembros de la Policía. Pese al esfuerzo de los organismos de emergencia, los cuatro mineros fueron hallados sin signos vitales.
La tragedia ocurre pocos días después de otra emergencia minera en Cundinamarca, donde una explosión en una mina de carbón en Sutatausa dejó nueve trabajadores muertos y varios heridos. Ese antecedente volvió a encender las alertas sobre las condiciones de seguridad en las minas subterráneas del departamento y la necesidad de reforzar los controles, la ventilación, el monitoreo de gases y los protocolos de prevención.
Las autoridades departamentales expresaron solidaridad con las familias de los cuatro trabajadores fallecidos y anunciaron que se mantendrán las investigaciones para esclarecer lo ocurrido. También se espera que la Agencia Nacional de Minería y los organismos de control revisen las condiciones técnicas de la explotación y determinen si se cumplieron las medidas de seguridad exigidas para este tipo de operaciones.
La muerte de Yimir Ramos Rodríguez, Wilder Didier Guerrero Villamil, Segundo Manuel Delgadillo Castellanos y Yorman Sneider Briceño López enluta nuevamente al sector minero colombiano y deja sobre la mesa un llamado urgente a fortalecer la prevención en los socavones. En municipios como Cucunubá, donde muchas familias dependen de esta actividad, la seguridad laboral sigue siendo un desafío clave para evitar que nuevas emergencias cobren más vidas.






