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Exárbitro avala la anulación del gol de Croacia y defiende la actuación del VAR en el Mundial 2026

La polémica generada por el gol anulado a Croacia en los minutos finales del duelo frente a Portugal por los dieciseisavos de final del Mundial de la FIFA 2026 sigue dando de qué hablar. En medio del debate, el exárbitro internacional mexicano Roberto García Orozco respaldó la decisión tomada por el equipo arbitral y aseguró que la intervención del VAR estuvo correctamente sustentada por la tecnología utilizada durante el compromiso.

El encuentro, que terminó con victoria 2-1 para Portugal y la clasificación del conjunto luso a la siguiente ronda, quedó marcado por una acción ocurrida en el tiempo de reposición, cuando Croacia consiguió el empate que posteriormente fue invalidado tras la revisión del videoarbitraje por una posición adelantada originada luego de un leve contacto del balón con el atacante Igor Matanovic.

De acuerdo con el análisis de Roberto García Orozco, la decisión fue correcta porque el sistema de fuera de juego semiautomático, apoyado por la tecnología incorporada en el balón oficial Adidas Trionda, detectó el mínimo contacto previo que modificó la jugada. Según explicó el exjuez, aunque la acción resulta prácticamente imperceptible para el ojo humano y las cámaras convencionales, los sensores instalados en el balón permiten registrar este tipo de toques con un alto nivel de precisión, información que fue determinante para que el VAR confirmara la posición ilícita.

La jugada provocó una fuerte reacción entre los jugadores croatas y parte de la afición, quienes cuestionaron la anulación del tanto al considerar que el contacto no era visible en las repeticiones televisivas. Incluso, el experimentado Luka Modric expresó su inconformidad tras la eliminación de su selección, mientras que diversos sectores del fútbol europeo reabrieron el debate sobre el alcance de la tecnología aplicada al arbitraje moderno.

Horas después del compromiso, el propio Igor Matanovic reconoció que sí existió un ligero roce con el balón durante la acción, afirmando que sintió un contacto mínimo, “del tamaño de un cabello”, una declaración que coincide con la información suministrada por la tecnología utilizada en el encuentro y que respalda la decisión adoptada por los árbitros.

Con este resultado, Portugal avanzó a los octavos de final del Mundial 2026, instancia en la que enfrentará a España en uno de los compromisos más atractivos de la siguiente fase, mientras que Croacia se despidió del torneo en un partido que será recordado tanto por su intensidad como por una de las decisiones arbitrales más discutidas de la presente Copa del Mundo.