Durante el cierre del 9.º Encuentro y Feria Renovables LATAM realizado en el Centro de Convenciones Puerta de Oro en Barranquilla, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, lanzó un llamado contundente sobre los desafíos estructurales que enfrenta Colombia para avanzar en la transición energética, señalando que el principal obstáculo no está en la generación sino en la capacidad de transportar la energía.
En su intervención, Verano destacó que la región Caribe concentra entre el 60 y el 70 por ciento del potencial de energías renovables del país, especialmente en fuentes como la solar y la eólica, gracias a condiciones privilegiadas como altos niveles de radiación y vientos constantes que oscilan entre los 9 y 13 metros por segundo. Sin embargo, advirtió que este potencial podría perderse si no se moderniza la infraestructura de transmisión que permita integrar estos proyectos al Sistema Interconectado Nacional.
El mandatario explicó que actualmente existen proyectos en marcha que podrían generar cerca de 1.500 megavatios en energía solar, pero aseguró que el atraso en redes de transmisión sigue siendo un cuello de botella que limita el aprovechamiento de estas iniciativas. En ese sentido, insistió en la necesidad de desarrollar una infraestructura acorde a las exigencias del crecimiento energético, señalando que la distribución continúa siendo el eslabón más débil del sistema.
Verano también resaltó que el Caribe colombiano está llamado a liderar procesos estratégicos como el desarrollo de hidrógeno verde y la implementación de energía eólica marina, lo que posiciona a la región como un actor clave en la transformación energética del país. No obstante, recalcó que sin una red moderna y eficiente, estos avances no podrán consolidarse.
En otro punto de su intervención, el gobernador se refirió a la reciente decisión del Gobierno nacional de aumentar en 8 pesos el valor del kilovatio para los estratos 4, 5 y 6, así como para los sectores comercial e industrial. Sobre esta medida, manifestó su preocupación al considerarla una respuesta urgente a la crisis del sistema, pero advirtió que podría afectar la confianza de los inversionistas si no se maneja de manera adecuada.
El dirigente también hizo referencia a la situación de la empresa Air-e, señalando que, pese a su intervención, aún no se evidencian resultados concretos en la mejora del servicio, lo que refuerza la necesidad de una solución estructural que garantice la estabilidad del sistema eléctrico en la región.
Finalmente, Verano enfatizó que el país requiere inversiones cercanas a los 25 billones de pesos para modernizar su infraestructura energética, un reto que, aunque complejo, es indispensable para asegurar el éxito de la transición hacia energías limpias y sostenibles.
Con este mensaje, el gobernador del Atlántico reiteró que el futuro energético de Colombia depende no solo de su capacidad de generar energía renovable, sino de contar con una red robusta que permita llevarla de manera eficiente a todos los rincones del país.






