El Carnaval Educativo del Atlántico da un paso decisivo en su historia tras la radicación de un proyecto de ley en el Congreso de la República que busca otorgarle el reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial de la Nación, consolidando más de dos décadas de trabajo pedagógico y fortalecimiento de la identidad cultural en el departamento.
La iniciativa fue presentada en Bogotá el 15 de abril de 2026 por el representante a la Cámara Gersel Pérez, acompañado por la secretaria de Educación del Atlántico, Maribel Castro Flórez, en representación del Gobierno departamental liderado por el gobernador Eduardo Verano. El propósito es incluir esta manifestación en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial, lo que permitiría garantizar su protección, promoción y sostenibilidad a nivel nacional.
El gobernador Eduardo Verano destacó la importancia de este avance, señalando que el Carnaval Educativo representa la esencia cultural del Atlántico y el compromiso de su gente con la educación como herramienta de transformación social. Según afirmó, este reconocimiento sería un paso clave para dignificar el trabajo de miles de estudiantes, docentes y comunidades que han hecho de este evento una plataforma de integración y aprendizaje.
Por su parte, Maribel Castro Flórez aseguró que esta iniciativa marca un antes y un después en la historia del Carnaval Educativo, al convertirse en el primer intento formal de reconocimiento nacional luego de su institucionalización a nivel departamental en 2012. La funcionaria subrayó que este proceso permitirá fortalecer la preservación del patrimonio cultural desde el ámbito educativo.
El proyecto también contempla la participación del Ministerio de Cultura en la elaboración de un Plan Especial de Salvaguarda, así como la asignación de recursos desde el Presupuesto General de la Nación para asegurar la continuidad del evento en el tiempo.
Durante su edición más reciente en 2026, el Carnaval Educativo reunió a cerca de 8.000 asistentes en el municipio de Sabanalarga, con la participación de aproximadamente 1.800 docentes y miles de estudiantes que protagonizaron desfiles, comparsas y muestras artísticas bajo el lema enfocado en la convivencia y los valores ciudadanos.
Este evento, fundado en 1999 por las educadoras Ana María Henríquez Vizcaíno y Raquel Cuentas de García, ha evolucionado desde una iniciativa con 15 instituciones educativas hasta convertirse en un referente cultural y pedagógico del departamento. A lo largo de los años, ha promovido proyectos educativos relacionados con temas sociales como la prevención del embarazo adolescente, el respeto por la mujer y la formación en valores.
El Carnaval Educativo se ha consolidado como un espacio donde la enseñanza trasciende las aulas, integrando a estudiantes, docentes, familias y comunidades en un proceso continuo que culmina en una expresión colectiva de cultura y aprendizaje.
Con la radicación de este proyecto de ley, el Atlántico busca posicionar esta iniciativa como una de las expresiones más representativas del país, mientras la comunidad educativa mantiene la expectativa frente al trámite legislativo que definirá su reconocimiento oficial.
De aprobarse la propuesta, el Carnaval Educativo no solo obtendría un estatus especial dentro del patrimonio cultural colombiano, sino que también aseguraría su permanencia y fortalecimiento como una herramienta clave para la construcción de tejido social y la promoción de la identidad regional.






