La ciudad de Cali comenzó a tomar fuerza como sede de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella y, desde la administración municipal, el mensaje fue claro: la capital del Valle del Cauca tiene la infraestructura, la logística y las condiciones necesarias para albergar uno de los eventos institucionales más importantes del país.
El alcalde Alejandro Eder aseguró que Cali está lista para recibir la ceremonia de transmisión de mando prevista para el próximo 7 de agosto y destacó que la ciudad cuenta con experiencia en la organización de eventos de gran magnitud. Según explicó, la capacidad hotelera, la conectividad aérea, la infraestructura vial y los dispositivos de seguridad permiten garantizar el desarrollo de una jornada de esta envergadura.
El mandatario local afirmó que la realización de la posesión presidencial en el suroccidente colombiano tendría un significado especial para la región y sostuvo que Cali dejó de ser una alternativa para convertirse en la principal opción. “Con todo respeto, este no es el plan B, esto hoy es el plan A”, expresó durante una entrevista.
Como parte de las propuestas para el acto protocolario, Alejandro Eder planteó que la Plaza de Cayzedo sea el escenario donde se lleve a cabo la ceremonia, al considerar que este espacio representa uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y ofrecería un entorno adecuado para un acontecimiento de carácter nacional.
La posibilidad de realizar la posesión en Cali surgió luego de que el presidente electo Abelardo de la Espriella anunciara el cambio de sede, dejando atrás la propuesta inicial de efectuar el acto en el departamento del Cauca. Entre las razones expuestas se encuentran las dificultades logísticas derivadas de la actividad del volcán Puracé y las limitaciones operativas del aeropuerto de Popayán para recibir delegaciones nacionales e internacionales.
Mientras se define oficialmente el lugar de la ceremonia, las autoridades locales continúan coordinando aspectos relacionados con movilidad, seguridad y atención a las delegaciones que asistirían al evento, con el propósito de garantizar que la transmisión del mando presidencial se desarrolle sin contratiempos y con todas las condiciones requeridas por el protocolo oficial.







