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Atlántico lleva a Europa su modelo de empoderamiento femenino basado en tradición y economía

El departamento del Atlántico se posiciona en el escenario internacional como referente en la transformación social de las mujeres, gracias a un modelo que convierte el conocimiento ancestral en oportunidades reales de desarrollo económico. Así lo evidenció la participación de Liliana Borrero Donado, gestora social del departamento, en el Congreso Internacional 50+1 realizado en Stresa, Italia, donde expuso los avances que se han logrado en Colombia en materia de equidad de género.

Durante su intervención ante líderes de distintos países, Borrero presentó una visión en la que oficios tradicionales como la artesanía y la cocina dejan de ser vistos como actividades informales para convertirse en motores de crecimiento económico. Su mensaje destacó la importancia de reconocer estos saberes como herramientas de transformación social, capaces de generar ingresos, independencia y dignidad para miles de mujeres.

Uno de los puntos centrales de su exposición fue la llamada pobreza de tiempo, una realidad que afecta de manera desproporcionada a las mujeres, quienes destinan gran parte de su día a labores de cuidado no remuneradas. Esta situación, explicó, limita sus oportunidades de formación, emprendimiento y liderazgo, lo que hace necesario implementar políticas que permitan equilibrar estas cargas.

Frente a este desafío, el Atlántico ha impulsado iniciativas que buscan fortalecer la autonomía económica femenina. Programas como el Sello Artesanal han permitido que cientos de unidades productivas alcancen niveles de comercialización internacional, logrando presencia en mercados de distintos países y generando ingresos significativos para sus comunidades.

El impacto de estas estrategias se sustenta en una estructura institucional sólida que ha priorizado la equidad de género como política pública. El departamento fue pionero en la región Caribe al crear una Secretaría de la Mujer, lo que ha facilitado la implementación de programas que promueven la participación, el liderazgo y la independencia económica de las mujeres en todos los municipios.

Este enfoque también se refleja en la administración pública, donde una parte significativa de los cargos directivos está en manos de mujeres, lo que fortalece la toma de decisiones con perspectiva de género y consolida un modelo de gobernanza inclusivo.

Además, iniciativas orientadas al emprendimiento han permitido que tanto mujeres rurales como urbanas accedan a herramientas para consolidar sus proyectos productivos, rompiendo ciclos de dependencia económica y contribuyendo a mejorar su calidad de vida.

Durante su intervención, Borrero enfatizó que el rescate de las tradiciones no solo tiene un valor cultural, sino también un impacto directo en la economía y en la construcción de una sociedad más equitativa. En ese sentido, anunció nuevas propuestas que buscan ampliar este modelo a otros territorios del Caribe colombiano, fortaleciendo la cadena de valor de los saberes ancestrales.

El encuentro internacional sirvió como plataforma para intercambiar experiencias y consolidar alianzas en torno a la equidad, la innovación y la erradicación de la violencia de género. La participación del Atlántico en este espacio reafirma su papel como referente en la generación de oportunidades para las mujeres, demostrando que la tradición, cuando se articula con políticas públicas efectivas, puede convertirse en un camino hacia el desarrollo sostenible y la justicia social.