La primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, estuvo en París durante la primera semana de octubre para acompañar una agenda dedicada a la artesanía, el emprendimiento y la promoción de productos colombianos en Francia.
La visita se desarrolló alrededor de Territorios Vivos París 2026, una iniciativa de la Asociación de Primeras Damas de Colombia, Asodamas, que este año reunió a 40 artesanos provenientes de 14 departamentos. La programación incluyó exposiciones, pasarelas, encuentros académicos y reuniones con representantes del sector artesanal francés.
Pineda había comenzado a respaldar esta iniciativa desde julio y durante su estadía en la capital francesa acompañó a los participantes colombianos en diferentes actividades. El objetivo era abrir espacios para que los artesanos pudieran mostrar su trabajo, conocer otros mercados y establecer contactos que les permitan fortalecer sus negocios.
Reuniones con el sector artesanal francés
Uno de los encuentros de la primera dama fue con representantes de la Cámara de Oficios de París. Allí se plantearon posibilidades de cooperación entre Colombia y Francia en temas como formación, intercambio de conocimientos, becas, alianzas y comercialización.
La agenda también buscó que los artesanos colombianos tuvieran contacto directo con instituciones y espacios relacionados con la creación, el diseño y el emprendimiento.
La presencia colombiana incluyó trabajos provenientes de distintas regiones del país, con especial atención en técnicas tradicionales y productos elaborados por mujeres artesanas.
En el caso de La Guajira, por ejemplo, creadoras Wayuu participaron en Territorios Vivos con mochilas, prendas y otras piezas que llevaron los tejidos y símbolos de su cultura hasta París. Entre las propuestas presentadas estuvo “Latidos de Woumain”, una pieza elaborada por la maestra artesana Carmen Gámez con dirección creativa de Lays Carolina Movil Gámez.
El componente económico también estuvo sobre la mesa
La visita no se limitó a mostrar las artesanías. Uno de los propósitos fue buscar alternativas para que los productores puedan pasar de la exhibición a nuevas oportunidades comerciales.
Durante la agenda se destacó, por ejemplo, el respaldo de Banco Serfinanza a 40 artesanos de 14 departamentos mediante acceso a crédito para fortalecer sus emprendimientos. También se plantearon posibilidades de capacitación y conexión con compradores y organizaciones francesas.
La programación coincidió con la Semana de la Moda de París, aunque Territorios Vivos no hizo parte del calendario oficial de Paris Fashion Week. Fue una iniciativa independiente desarrollada en ese contexto para mostrar el trabajo de artesanos y diseñadores colombianos.
Pineda respondió a las críticas por el viaje
El viaje también generó cuestionamientos en Colombia, principalmente desde sectores del Pacto Histórico, que pidieron explicaciones sobre los gastos de la primera dama.
El senador Alejandro Ocampo presentó un derecho de petición ante el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República, DAPRE, para conocer cuánto costó el desplazamiento y quién asumió los diferentes gastos relacionados con la visita.
Ante las críticas, Ana Lucía Pineda aseguró públicamente que el viaje fue pagado con recursos propios. “Pagué todo con recursos propios. Puedo ir a París y a donde quiera en el mundo con mi plata”, afirmó en sus redes sociales.
La declaración puso el tema de los gastos sobre la mesa, pero también marcó la posición de la primera dama frente a quienes cuestionaron su presencia en Francia.
Una agenda que busca darle contenido al papel de la primera dama
En Colombia, el cargo de primera dama no corresponde a un empleo público ni tiene funciones constitucionales específicas. Tradicionalmente, quienes han ocupado ese lugar han desarrollado actividades sociales, culturales y de acompañamiento al presidente.
Pineda ha venido construyendo una agenda propia alrededor de la niñez, las mujeres, los adultos mayores, el emprendimiento y las iniciativas regionales. Su participación en París hace parte de esa línea de trabajo.
La apuesta ahora será determinar si los contactos establecidos durante Territorios Vivos se convierten en oportunidades concretas para los artesanos que viajaron y para otros emprendimientos colombianos.
Más allá de las fotografías y de la presencia en París, el resultado que esperan los participantes es que los encuentros permitan abrir mercados, conseguir formación y generar nuevas posibilidades de comercialización para quienes mantienen vivos los oficios tradicionales en distintas regiones del país.







