La magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Cristina Lombana Velásquez, afirmó que las descalificaciones hechas por el ministro del Interior, Armando Benedetti, no deben interpretarse como un conflicto personal, sino como un ataque directo a la administración de justicia y a la independencia de las altas cortes. Sus declaraciones se produjeron en el marco del proceso disciplinario que adelanta la Procuraduría General de la Nación por los insultos que el funcionario lanzó en su contra durante un procedimiento judicial realizado en noviembre de 2025.
Lombana explicó que acudió a rendir declaración dentro de la investigación disciplinaria abierta contra Benedetti y sostuvo que las expresiones utilizadas por el ministro afectan la credibilidad de las instituciones judiciales. La magistrada señaló que un funcionario del más alto nivel del Estado debe actuar con respeto hacia las autoridades judiciales y evitar manifestaciones que puedan debilitar la confianza de los ciudadanos en la justicia.
El proceso tiene origen en las declaraciones realizadas por Armando Benedetti durante un allanamiento efectuado en una de sus propiedades por orden de la Corte Suprema de Justicia. En esa ocasión, el ministro calificó públicamente a Cristina Lombana con términos ofensivos, situación que generó un amplio rechazo por parte de distintos sectores del país y motivó la apertura de una investigación disciplinaria por parte de la Procuraduría. Posteriormente, el funcionario ofreció disculpas públicas, aunque insistió en cuestionar la actuación de la magistrada.
La magistrada reiteró que su declaración busca aportar elementos al proceso y subrayó que este caso trasciende su situación personal, pues considera que las agresiones verbales contra jueces y magistrados pueden convertirse en un factor que afecte la independencia judicial. En ese sentido, defendió el trabajo de la Corte Suprema de Justicia y recordó que todas las actuaciones adelantadas por los despachos judiciales se realizan bajo los procedimientos establecidos por la ley.
El caso también ha tenido repercusiones dentro de la propia Corte Suprema. Meses atrás, la Sala de Instrucción aceptó una recusación presentada por la defensa de Armando Benedetti y decidió apartar a Cristina Lombana de los procesos que llevaba contra el ministro, los cuales fueron reasignados a otro despacho para garantizar la continuidad de las investigaciones.
Mientras avanza el proceso disciplinario, la Procuraduría continúa recopilando pruebas y testimonios para establecer si las expresiones de Armando Benedetti constituyeron una falta disciplinaria. El caso mantiene la atención del país por el debate que ha generado sobre el respeto entre las ramas del poder público, la autonomía de la justicia y los límites del discurso de los altos funcionarios frente a las decisiones de los jueces y magistrados.







