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Village to Raise busca que los padres hagan una pausa antes de entregar celulares y redes sociales a sus hijos

La discusión sobre cuándo entregar un celular a un niño ya no se limita a la casa. En Barranquilla y otras ciudades de Colombia, un grupo de padres viene promoviendo una conversación sobre el acceso temprano de niños y adolescentes a los smartphones, las redes sociales y otros dispositivos conectados a internet.

En entrevista con LaVibrante.com, Pamela Vidal, arquitecta y embajadora de Village to Raise en Barranquilla, explicó que el movimiento nació precisamente de esa preocupación y que su propuesta no es eliminar la tecnología de la vida de los menores, sino retrasar el acceso a determinadas herramientas hasta que tengan mayor capacidad para manejarlas.

“Estamos muy preocupados por los efectos de entregar dispositivos conectados a internet y redes sociales a nuestros niños y adolescentes antes de tiempo”, explicó Vidal durante la conversación.

Una decisión que muchos padres sienten que deben tomar solos

Village to Raise se presenta como una iniciativa liderada por padres que busca acompañar a las familias en los retos de criar niños en un entorno cada vez más digital. La organización trabaja con colegios, comunidades de padres y especialistas y ofrece herramientas para abordar el uso de smartphones, redes sociales y otros contenidos digitales.

Uno de los puntos centrales es el llamado Pacto de Pausa. Actualmente, la organización plantea retrasar el uso de smartphones hasta al menos los 14 años y el acceso a redes sociales hasta los 16. También aclara que un teléfono básico para llamadas, mensajes o GPS puede hacer parte del acuerdo.

Para Pamela Vidal, uno de los mayores problemas que enfrentan los padres es la presión social. La frase “todos mis compañeros tienen celular” puede terminar convirtiéndose en el argumento que lleva a una familia a entregar un dispositivo antes de lo que realmente considera conveniente.

La respuesta que propone Village to Raise es que las familias no enfrenten esa decisión de manera individual. Si varios padres de un mismo colegio establecen acuerdos similares, la presión sobre los niños disminuye.

El debate sobre las pantallas también pasa por el aburrimiento

Durante la entrevista, Vidal insistió en un aspecto que suele quedar por fuera de la conversación sobre tecnología: el derecho de los niños a aburrirse.

Su planteamiento es que el tiempo libre sin una pantalla también permite que los menores jueguen, exploren, inventen actividades y desarrollen relaciones con otros niños.

La organización sostiene una idea similar en sus contenidos: recuperar experiencias en el mundo real, el juego, la aventura y la independencia como parte de la infancia.

En ese sentido, el problema no sería únicamente cuánto tiempo pasa un niño frente a una pantalla, sino qué actividades está desplazando ese dispositivo.

Redes sociales, algoritmos y contenidos que los niños todavía no saben identificar

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la dificultad que tienen los menores para distinguir entre contenidos reales, publicidad, videos manipulados y material generado mediante inteligencia artificial.

Vidal también llamó la atención sobre los riesgos de plataformas y videojuegos en los que los menores pueden interactuar con desconocidos. En estos espacios, según explicó, un niño puede creer que está hablando con otro menor cuando en realidad podría tratarse de un adulto.

El debate se vuelve todavía más complejo con los algoritmos de recomendación, que seleccionan contenidos de acuerdo con el comportamiento de cada usuario. Village to Raise incluye dentro de sus recursos materiales sobre seguridad digital, control parental y uso responsable de internet.

No se trata de eliminar la tecnología

Uno de los puntos que Pamela Vidal quiso dejar claro es que la propuesta de Village to Raise no plantea aislar a los niños de la tecnología.

La organización reconoce que los menores necesitan utilizar herramientas digitales para estudiar, investigar y desarrollar diferentes actividades. La discusión está en establecer límites y acompañar el acceso.

La página oficial del movimiento señala que no se define como una iniciativa “anti-tecnología”, sino como una comunidad que busca ayudar a las familias a tomar decisiones informadas sobre la crianza en el mundo digital.

La conversación llega a Barranquilla

Vidal, quien participa como embajadora de Village to Raise en Barranquilla, destacó que la ciudad tiene espacios que todavía permiten recuperar una dinámica de juego presencial entre los niños.

Los parques, las actividades al aire libre y los encuentros entre familias pueden convertirse, según su planteamiento, en alternativas frente al tiempo que los menores pasan conectados.

La propuesta también busca que los padres hablen entre ellos y compartan herramientas. Para Village to Raise, la decisión de retrasar un smartphone resulta más fácil cuando una familia sabe que otras están tomando una decisión similar.

El Club de la Pausa abre un espacio para las familias

Dentro de esta estrategia está El Club de la Pausa, un club de lectura y conversación alrededor del libro La generación ansiosa, del psicólogo social Jonathan Haidt.

La iniciativa contempla tres sesiones virtuales de 60 minutos y un encuentro presencial de cierre el 10 de diciembre en Bogotá, Barranquilla y Manizales. La organización aclara que no es necesario haber leído todo el libro y que cada sesión tendrá una lectura mínima para participar en la conversación.

El objetivo es que las familias puedan discutir qué está ocurriendo con la infancia en la era digital, revisar evidencia, compartir experiencias y terminar con acuerdos concretos para sus propios hogares.

La conversación con Pamela Vidal deja una pregunta que hoy muchas familias están enfrentando en casa: no solamente cuándo entregar un celular, sino si los niños realmente necesitan tener acceso a un smartphone y a las redes sociales tan temprano.

Village to Raise plantea que hacer una pausa no significa cerrar la puerta a la tecnología. Significa, antes de abrirla, preguntarse si el niño está preparado para lo que encontrará al otro lado.


Entrevista Completa: