La extradición de Geovany Andrés Rojas, alias Araña, a Estados Unidos se concretó este viernes 25 de septiembre desde el Comando Aéreo de Combate No. 3, en Malambo, Atlántico. El procedimiento estuvo acompañado por el presidente Abelardo De La Espriella, quien llegó hasta la base aérea para participar en la entrega del señalado cabecilla de los Comandos de la Frontera a las autoridades estadounidenses.
Rojas fue trasladado desde la cárcel La Picota, en Bogotá, hasta el Atlántico. Posteriormente fue entregado a funcionarios de los US Marshals y la DEA, que lo trasladaron en una aeronave utilizada para su salida del país.
Un proceso que había quedado suspendido
La extradición de alias Araña no se concretó durante el Gobierno anterior porque el trámite había sido suspendido mientras Rojas participaba como vocero de los Comandos de la Frontera en espacios de negociación con el Estado colombiano.
La Corte Suprema de Justicia había emitido concepto favorable para su extradición en octubre de 2025. El procedimiento fue posteriormente reactivado por la actual administración, que en agosto de 2026 firmó la resolución correspondiente.
Estados Unidos requiere a Rojas por delitos relacionados con narcotráfico y narcoterrorismo, según los reportes conocidos sobre el proceso de extradición. Las acusaciones corresponden a las autoridades judiciales estadounidenses y deberán ser resueltas dentro del proceso que seguirá en ese país.
El mensaje de De La Espriella
Durante el procedimiento, el presidente De La Espriella defendió la extradición y aseguró que Colombia no debe convertirse nuevamente, según sus palabras, en un lugar utilizado por organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El mandatario también cuestionó la decisión de haber suspendido anteriormente el trámite de extradición debido a la participación de Rojas en los diálogos de paz.
“Colombia no volverá a ser refugio de narcotraficantes”, afirmó De La Espriella durante su intervención, en un mensaje dirigido a las organizaciones criminales.
El jefe de Estado también habló directamente frente a alias Araña antes de su entrega y calificó al detenido como “narcoterrorista”. Estas expresiones corresponden a la posición del Gobierno y no sustituyen las decisiones judiciales que deberá adoptar la justicia estadounidense dentro del proceso.
Anunció nuevas acciones contra estructuras criminales
La jornada también fue utilizada por el presidente para advertir que su Gobierno continuará buscando a otros integrantes de organizaciones armadas y estructuras dedicadas al narcotráfico.
Entre los nombres mencionados estuvo Iván Márquez, antiguo jefe de la Segunda Marquetalia. De La Espriella afirmó que su Gobierno buscará capturarlo para que responda ante la justicia colombiana o estadounidense.
El anuncio se suma a otras decisiones recientes relacionadas con extradiciones. El pasado 23 de septiembre, por ejemplo, el mandatario firmó la resolución para extraditar a Allende Perilla Sandoval, requerido por Estados Unidos por delitos relacionados con tráfico de drogas y concierto para delinquir.
La lucha contra el narcotráfico también llegó al discurso ante la ONU
La extradición de Araña ocurrió un día después de que el Gobierno colombiano llevara ante la Asamblea General de Naciones Unidas un mensaje centrado en la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales.
En el discurso leído por el vicepresidente José Manuel Restrepo en representación de De La Espriella, Colombia pidió mayor intercambio de información e inteligencia, cooperación judicial y mecanismos internacionales para rastrear y congelar recursos relacionados con el terrorismo y el narcotráfico.
El Gobierno sostiene que el tráfico de drogas no termina en Colombia y que las rutas y recursos de estas organizaciones atraviesan diferentes países. Por eso, la administración plantea que la respuesta debe involucrar cooperación entre varios Estados.
Con la entrega de alias Araña a Estados Unidos, el Gobierno de De La Espriella vuelve a colocar la extradición como una de las herramientas centrales de su política de seguridad y como parte de su estrategia para enfrentar a las organizaciones vinculadas al narcotráfico.




