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La Gran Vía sigue sin terminar y los retrasos golpean a comerciantes de los Sectores de Villa Campestre y Country Club Villas

La Gran Vía, uno de los proyectos viales más importantes para la movilidad en los limites de Barranquilla y Puerto Colombia, continúa sin ser entregada en su totalidad y acumula nuevas preocupaciones entre conductores, residentes y comerciantes de los sectores de Villa Campestre y Country Club Villas que llevan años conviviendo con las obras.

El proyecto, cuyo contrato de la Unidad Funcional 2 fue firmado por 94.720 millones de pesos, comenzó su ejecución en marzo de 2023 y tenía inicialmente como fecha de terminación septiembre de 2024. Desde entonces, el cronograma ha sufrido modificaciones y prórrogas.

La situación vuelve a generar cuestionamientos porque, mientras los trabajos avanzan, quienes viven y trabajan en el entorno del Corredor Universitario aseguran que las dificultades para movilizarse y acceder a los establecimientos se han convertido en un problema que lleva varios años.

Más de 51 actividades económicas reportan afectaciones

Uno de los seguimientos más recientes fue realizado por el veedor ciudadano Gabriel Pachón, quien aseguró que una caracterización permitió identificar 51 unidades de sustento económico afectadas alrededor de la Universidad del Atlántico.

De acuerdo con esa caracterización, se trata de 33 establecimientos comerciales formales y 18 trabajadores de la economía popular.

Pachón sostiene que el problema no está solamente en el valor de la obra o en el tiempo que lleva su ejecución. Según su reporte, las restricciones de acceso y la reducción del flujo de clientes han tenido consecuencias directas sobre los negocios.

El veedor afirmó que algunos establecimientos han registrado reducciones de entre 50 % y 100 % en sus ventas, además de disminuciones en sus plantas de trabajadores y un aumento de las obligaciones financieras.

 

Comercios aseguran que sus ingresos se redujeron

Entre los casos mencionados está el restaurante El Calderito, que, según pasó de vender entre 300 y 350 platos diarios a alrededor de 150.

También aparece la Ferretería Suárez, donde las ventas habrían pasado de aproximadamente 1,5 millones de pesos diarios a un rango de entre 500.000 y 700.000 pesos en un día favorable.

Estos datos corresponden al seguimiento realizado por el veedor y reflejan la situación reportada por los comerciantes. No obstante, las cifras individuales no representan necesariamente el comportamiento de todos los establecimientos ubicados en el sector.

El impacto también ha alcanzado a vendedores de la economía popular. Según Pachón, 18 trabajadores fueron reconocidos como víctimas acreditadas y recibieron indemnizaciones por 109 millones de pesos en 2023 debido a las afectaciones económicas asociadas al proyecto.

Una obra que ha tenido varios cambios en el cronograma

La Gran Vía fue concebida para mejorar la conexión vial entre el norte de Barranquilla y Puerto Colombia, además de facilitar el desplazamiento hacia instituciones educativas, zonas residenciales y sectores comerciales.

En 2024, la Gobernación del Atlántico reportaba avances importantes en las diferentes unidades funcionales y proyectaba completar la Unidad Funcional 2 durante ese mismo año.

Sin embargo, los tiempos no se cumplieron. Un reporte sobre la ejecución contractual señaló que la fecha inicial de terminación era septiembre de 2024 y que posteriormente se establecieron nuevas fechas mediante prórrogas.

El retraso incluso llegó a los tribunales. En 2025 fue admitida una acción de grupo presentada por personas afectadas por la ejecución del proyecto, en la que comerciantes denunciaron pérdidas económicas relacionadas con las dificultades generadas por las obras.

¿Cuándo terminará finalmente la Gran Vía?

La fecha que ahora concentra la atención es diciembre de 2026, aunque el veedor Gabriel Pachón manifestó sus dudas sobre una terminación integral para ese momento.

Según su explicación, todavía quedarían trabajos relacionados con andenes, conexiones pluviales, redes de telefonía y conexiones eléctricas, entre otros componentes necesarios para completar el proyecto.

Pachón considera que, si no se logra concluir en diciembre, la entrega podría extenderse hasta los primeros meses de 2027.

Mientras tanto, quienes utilizan diariamente este corredor siguen enfrentando cambios en la circulación, congestión y dificultades para acceder a algunos establecimientos.

La Gran Vía fue planteada como una solución para mejorar la movilidad del norte del Atlántico. Ahora, además de terminar la infraestructura pendiente, el desafío es recuperar las condiciones económicas y de movilidad de una zona que lleva varios años esperando la conclusión de las obras.