La tensión entre Estados Unidos y Cuba volvió a quedar expuesta este martes durante la Asamblea General de Naciones Unidas. El presidente estadounidense, Donald Trump, aprovechó su intervención para lanzar nuevas críticas contra el Gobierno cubano y aseguró que el sistema comunista de la isla terminará cayendo.
La declaración provocó la salida de integrantes de la delegación cubana del recinto de la ONU, en un momento del discurso en el que Trump cuestionaba directamente la situación política de Cuba.
Trump afirmó que su administración está buscando un “cambio fundamental” en Cuba y sostuvo que el Gobierno de la isla atraviesa, según su valoración, el momento de mayor presión de su historia.
“Cuba caerá”, dijo el mandatario estadounidense durante su intervención ante los representantes de los países miembros de Naciones Unidas. También calificó al país como un “Estado fallido” y aseguró que la libertad llegará a la isla.
La delegación cubana dejó el recinto
Mientras Trump hablaba sobre Cuba, los representantes del Gobierno de Miguel Díaz-Canel, encabezados por el canciller Bruno Rodríguez, abandonaron la sala de la Asamblea General.
La salida fue registrada durante la intervención del presidente estadounidense y se produjo como respuesta a las declaraciones que estaba haciendo sobre el Gobierno cubano.
La escena reflejó nuevamente el nivel de tensión que existe entre Washington y La Habana, dos gobiernos que mantienen profundas diferencias políticas desde hace décadas.
Trump aseguró que Marco Rubio mantiene contactos con La Habana
Durante su discurso, Trump también afirmó que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, está involucrado en conversaciones con representantes cubanos.
“Está inmerso en negociaciones con Cuba. Veamos qué pasa”, señaló el presidente estadounidense, según los reportes sobre su intervención.
La afirmación contrasta con declaraciones recientes del canciller Bruno Rodríguez, quien había negado públicamente que existiera una negociación formal entre ambos gobiernos, aunque reconoció que se mantienen algunos canales de comunicación.
Washington aumenta la presión sobre Cuba
Las declaraciones de Trump se producen en un momento de creciente presión estadounidense sobre la isla.
Durante 2026, la administración de Trump ha reforzado las medidas contra el Gobierno cubano y ha defendido una política destinada a presionar a La Habana para conseguir cambios políticos.
El presidente estadounidense presentó ante la ONU esa estrategia como parte de su política exterior y sostuvo que el régimen cubano enfrenta una presión que, según él, no había experimentado anteriormente.
La respuesta de Cuba
Desde Nueva York, el canciller Bruno Rodríguez rechazó las afirmaciones de Trump y defendió la soberanía de Cuba.
El funcionario calificó las declaraciones del presidente estadounidense como falsas y sostuvo que Washington no acepta que Cuba pueda actuar como un país independiente y soberano.
El Gobierno cubano también mantiene su denuncia contra las sanciones estadounidenses, a las que responsabiliza de profundizar las dificultades económicas y sociales que enfrenta la población.
La isla atraviesa además una situación energética complicada, marcada por apagones y problemas en el suministro eléctrico. Un nuevo colapso del sistema eléctrico se registró recientemente, aumentando la presión sobre las autoridades cubanas.
Cuba vuelve al centro de la política exterior de Trump
El episodio ocurrido en Naciones Unidas muestra que Cuba continúa ocupando un lugar importante dentro de la política de Trump hacia América Latina.
El presidente estadounidense vinculó además el tema cubano con sus críticas al narcotráfico y a la situación de seguridad en la región. En su intervención también habló de México, Irán, Rusia y Ucrania, en un discurso marcado por advertencias sobre conflictos internacionales y por la defensa del papel de Estados Unidos en esos escenarios.
La salida de la delegación cubana fue uno de los momentos más visibles de la jornada en la ONU y dejó nuevamente sobre la mesa el enfrentamiento político entre Washington y La Habana.
Por ahora, Trump sostiene que su Gobierno continuará presionando por cambios en Cuba, mientras el Gobierno de Díaz-Canel insiste en defender su soberanía y rechaza las condiciones planteadas por Estados Unidos.




