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Monterrosales abre una ruta para que estudiantes afectados por el terremoto no abandonen sus estudios

La emergencia causada por el terremoto que golpeó diferentes zonas del país no solo dejó daños en viviendas, infraestructura y servicios. También puso en riesgo la continuidad de miles de estudiantes que, por las afectaciones en sus colegios o por las dificultades económicas de sus familias, podrían tener problemas para seguir asistiendo a clases.

Frente a esta situación, el Grupo Educativo Monterrosales puso en marcha una iniciativa denominada “Monterrosales Continúa”, con la que busca ofrecer alternativas educativas a estudiantes afectados por la emergencia, sin importar el colegio o institución educativa a la que pertenezcan.

La propuesta surge en medio de un panorama complejo para el sistema educativo. De acuerdo con cifras del Ministerio de Educación Nacional citadas por la institución, más de 400.000 estudiantes tienen comprometida su continuidad educativa como consecuencia de la emergencia.

Daniel Rivero Acevedo, fundador y rector del Grupo Educativo Monterrosales, explicó que la intención es actuar mientras las comunidades avanzan en la recuperación de las zonas afectadas.

“Decidimos poner nuestra experiencia en educación flexible al servicio de los estudiantes afectados. No podemos esperar a que se reconstruya cada colegio para empezar a acompañarlos”, señaló Rivero Acevedo.

La estrategia contempla una ruta de atención para que las familias puedan exponer la situación particular de cada estudiante y conocer las alternativas disponibles para mantener activo su proceso académico.

La institución plantea que esta opción puede ser especialmente útil para estudiantes cuyos colegios presentan daños en su infraestructura, familias que tuvieron que desplazarse o menores que enfrentan dificultades para regresar a sus actividades escolares habituales.

Uno de los componentes de la iniciativa es el Plan Padrino, diseñado para estudiantes cuyas familias tienen dificultades económicas después de la emergencia.

El mecanismo busca conectar a personas que puedan aportar económicamente con estudiantes que necesiten ayuda para continuar sus estudios. Según Monterrosales, actualmente 32 estudiantes cuentan con patrocinio dentro de este programa.

La idea es que el padrino cubra el valor de la mensualidad durante el periodo establecido, permitiendo que el estudiante tenga acceso a una alternativa de educación flexible mientras supera las dificultades generadas por la emergencia.

“Hay familias que necesitan que sus hijos continúen estudiando, pero que después de una emergencia no tienen cómo asumir ese costo. Queremos que la solidaridad se convierta en una herramienta concreta para evitar que una situación económica termine profundizando el impacto educativo”, explicó el rector.

La propuesta también incluye la MBOX, una herramienta creada para atender casos que presenten un nivel mayor de afectación.

Se trata de una caja que incorpora una tableta, conectividad mediante una tarjeta SIM y algunos elementos escolares como libreta, colores y esferos. Además, puede convertirse en un escritorio portátil para que el estudiante tenga un espacio básico de trabajo cuando las condiciones de su vivienda hayan cambiado por la emergencia.

Monterrosales aclara que la MBOX no será entregada de manera general a todos los estudiantes que soliciten ayuda. La herramienta está destinada a casos especiales, previa valoración de las condiciones del estudiante y de su entorno familiar.

La institución también busca que esta experiencia pueda ser utilizada en una respuesta de mayor alcance. Por eso, plantea poner sus capacidades y herramientas a consideración del Ministerio de Educación Nacional y de las autoridades educativas de las regiones afectadas.

La propuesta apunta a que los modelos de educación flexible puedan servir como una alternativa temporal para estudiantes cuyos colegios tengan daños en sus instalaciones o que, por diferentes circunstancias relacionadas con la emergencia, no puedan regresar inmediatamente a la presencialidad.

“Nuestra intención no es reemplazar la respuesta del Estado, sino sumar capacidades”, manifestó Rivero Acevedo.

El Grupo Educativo Monterrosales señala que actualmente acompaña a cerca de 14.000 estudiantes en distintas regiones del país y cuenta con experiencia en educación flexible, virtual y homeschool, además de herramientas tecnológicas, formación bilingüe y acompañamiento socioemocional.

En medio de la recuperación tras el terremoto, la continuidad de las clases se convierte en uno de los retos que deberán enfrentar las comunidades afectadas. Mientras se reparan colegios, se recuperan servicios y las familias intentan retomar sus actividades, iniciativas como esta buscan evitar que los estudiantes queden desconectados de su proceso de formación.

Las familias que necesiten conocer la propuesta o las personas interesadas en convertirse en padrinos pueden registrarse a través de la plataforma habilitada por Monterrosales para “Monterrosales Continúa”.

La apuesta de la institución es que la emergencia no termine convirtiéndose también en una interrupción prolongada de la educación y que los estudiantes puedan mantener su proceso académico mientras sus comunidades avanzan en la reconstrucción.