El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, lanzó una fuerte advertencia contra la corrupción durante el proceso de empalme con el gobierno saliente de Gustavo Petro, al asegurar que no permitirá irregularidades en su administración y que cualquier persona involucrada, incluso si pertenece a su círculo cercano, deberá responder ante la justicia.
De La Espriella afirmó que será el primer defensor de los recursos públicos y sostuvo que su gobierno tendrá una posición estricta frente a quienes pretendan utilizar el Estado para beneficios personales o actos ilegales.
“No voy a aceptar ningún acto de corrupción en mi gobierno. Seré el primer defensor de los recursos públicos. Y cualquiera que esté inmiscuido en un acto de corrupción, así sea cercano, recibirá todo el peso de la ley y va a saber lo duro que muerde el tigre”, expresó el mandatario electo durante su intervención.
El pronunciamiento se dio en medio del inicio del empalme entre la administración entrante y el gobierno de Gustavo Petro, proceso que, según De La Espriella, estará acompañado por una auditoría forense para revisar el estado real de las entidades públicas, los ministerios y las finanzas nacionales.
El presidente electo señaló que este procedimiento será clave para establecer el nivel de afectación fiscal que, a su juicio, deja el gobierno saliente y para identificar posibles irregularidades administrativas o financieras en diferentes sectores del Estado.
La declaración de De La Espriella también marca el tono político con el que busca iniciar su administración, especialmente en materia de control al gasto público, vigilancia institucional y lucha contra la corrupción.
Aunque el nuevo gobierno apenas se encuentra en etapa de transición, el mensaje del mandatario electo fue interpretado como una advertencia directa a quienes harán parte de su equipo, funcionarios de confianza, aliados políticos y sectores que acompañarán su administración.
Con esta postura, Abelardo De La Espriella busca enviar una señal de autoridad frente al manejo de los recursos públicos y anticipar que su gobierno no respaldará ni encubrirá a ningún funcionario que resulte comprometido en actos de corrupción.
El proceso de empalme continuará en los próximos días con la revisión de información sectorial y financiera, mientras el país espera conocer los primeros nombres oficiales del gabinete y las medidas que adoptará la nueva administración para enfrentar los retos económicos, institucionales y de transparencia que recibirá el próximo gobierno.







