Las operaciones en el Aeropuerto Internacional El Dorado volvieron a verse afectadas tras la presencia de un dron en las inmediaciones de la terminal aérea, en un hecho que se registró en la mañana del 30 de abril y que obligó a suspender temporalmente los vuelos por razones de seguridad.
De acuerdo con información entregada por la Aeronáutica Civil, el dispositivo no tripulado fue detectado hacia las 5:20 a. m. en la localidad de Engativá, zona cercana al aeropuerto, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia para evitar riesgos en las operaciones aéreas.
Como consecuencia del incidente, al menos dos aeronaves comerciales tuvieron que realizar maniobras de aproximación frustrada, un procedimiento técnico que se aplica cuando no existen condiciones seguras para aterrizar. Las operaciones permanecieron suspendidas durante aproximadamente 20 minutos, hasta que se verificó que no existía peligro en el espacio aéreo.
Este hecho se suma a un episodio similar ocurrido apenas dos días antes, cuando otro dron obligó a detener despegues y aterrizajes durante cerca de 45 minutos, evidenciando una preocupante repetición de situaciones que comprometen la seguridad del principal aeropuerto del país.
La Aeronáutica Civil reiteró que el uso de drones en zonas cercanas a aeropuertos está prohibido debido al alto riesgo que representan para la aviación, especialmente en momentos críticos como despegues y aterrizajes, donde cualquier interferencia puede generar consecuencias graves.
Estos incidentes recientes se suman a otros eventos que han puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad en El Dorado. Entre ellos se encuentra el ingreso no autorizado de un helicóptero militar a trayectorias activas en marzo, así como situaciones de proximidad entre aeronaves durante maniobras de aterrizaje, que han sido atribuidas a fallas en la comunicación y en la coordinación operativa.
Expertos en aviación han advertido que la reiteración de estos eventos refleja la necesidad de fortalecer los controles sobre el uso de drones y mejorar la vigilancia en áreas cercanas a aeropuertos, con el fin de evitar riesgos mayores para pasajeros, tripulaciones y personal en tierra.
Aunque las operaciones se restablecieron con normalidad tras la contingencia, el episodio deja en evidencia los desafíos que enfrenta el sistema aeronáutico colombiano en materia de seguridad, en un momento en el que El Dorado continúa siendo uno de los aeropuertos con mayor tráfico en América Latina.






