PUBLICIDAD

El Centro Nacional de Memoria Histórica toma protagonismo en la FILBo 2026 con una agenda que invita a escuchar al país desde sus territorios

La Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026 se consolida como un espacio de reflexión colectiva con la participación del Centro Nacional de Memoria Histórica, que lidera una programación enfocada en visibilizar las voces de las comunidades afectadas por el conflicto armado y promover diálogos sobre memoria, justicia y transformación social.

Bajo el concepto El territorio habla y el país escucha, esta iniciativa se desarrolla entre el 21 de abril y el 4 de mayo en Corferias, donde el pabellón Colombia se convierte en escenario para encuentros que buscan no solo recordar, sino generar conciencia sobre las realidades que han marcado a distintas regiones del país.

La agenda incluye una serie de actividades académicas, artísticas y participativas que abordan temas como la justicia restaurativa, la construcción de memoria histórica y los desafíos actuales en torno a la paz. Uno de los espacios destacados es el conversatorio sobre la palabra como herramienta de reparación, desarrollado en alianza con la Jurisdicción Especial para la Paz, donde víctimas y comparecientes dialogan para reconstruir sus historias.

También se llevan a cabo reflexiones sobre los diez años de la Cátedra de Paz, un ejercicio que analiza el papel de la educación en la comprensión del conflicto armado y en la formación de nuevas generaciones comprometidas con la reconciliación.

La programación integra expresiones culturales como el teatro, la música y la escritura en actividades como Memorias que resisten, donde el arte se convierte en un vehículo para dignificar las experiencias de las víctimas y promover la empatía desde lo sensible.

Otro de los espacios relevantes gira en torno a la figura de Kimy Pernía Domicó, líder indígena cuyo legado inspira un diálogo sobre la defensa del territorio y el reconocimiento de la naturaleza como sujeto de derechos, abordando la relación entre comunidades y medio ambiente.

La feria también abre espacios de participación innovadores como transmisiones de radio en vivo, juegos colaborativos y lanzamientos editoriales que permiten comprender las dinámicas del conflicto desde diferentes perspectivas, fortaleciendo el acceso al conocimiento y la apropiación social de la memoria.

La presencia del Centro Nacional de Memoria Histórica en la FILBo 2026 busca consolidar la memoria como un compromiso colectivo, invitando a la ciudadanía a escuchar, reconocer y reflexionar sobre el pasado para construir un futuro distinto.

Con esta apuesta, la Feria del Libro trasciende su papel cultural y se posiciona como un escenario donde el país se piensa a sí mismo, reconociendo las voces que han resistido la violencia y abriendo caminos hacia la reconciliación y la transformación social en Colombia.