El Polideportivo de Soledad 2000 se ha convertido en uno de los escenarios más importantes para la formación deportiva y la integración social en el Atlántico, consolidándose como un espacio que no solo promueve el talento de niños y jóvenes, sino que también contribuye a la transformación del tejido social en esta zona del departamento.
La obra, ubicada en el municipio de Soledad, ha despertado el interés de figuras reconocidas del deporte nacional como Abel Aguilar, exjugador de la Selección Colombia y participante en dos Copas del Mundo, quien hoy acompaña procesos de formación en este complejo. El exvolante destacó la calidad de las instalaciones y su impacto en el desarrollo de nuevos talentos, señalando que contar con escenarios de alto nivel es fundamental para fortalecer el rendimiento deportivo desde las etapas iniciales.
El proyecto, liderado por la Gobernación del Atlántico bajo la administración de Eduardo Verano, representó una inversión cercana a los 12.000 millones de pesos y abarca un área de 18.800 metros cuadrados. Este espacio ha transformado significativamente el entorno de barrios como Villa Adela, Ciudad Bolívar, Manuela Beltrán y Ciudadela Metropolitana, beneficiando a cerca de 50.000 habitantes.
Más allá de su infraestructura, el polideportivo se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad, donde se desarrollan actividades deportivas en disciplinas como fútbol, baloncesto, voleibol, microfútbol y sóftbol, además de contar con gimnasio biosaludable y zonas de recreación. Esta oferta ha permitido que personas de todas las edades encuentren en el deporte una alternativa para el aprovechamiento del tiempo libre.
El gobernador Eduardo Verano resaltó que este tipo de proyectos buscan generar oportunidades reales para los jóvenes, alejándolos de problemáticas como la violencia y el consumo de sustancias psicoactivas. Según indicó, la presencia de referentes como Abel Aguilar fortalece el proceso formativo al conectar la experiencia del alto rendimiento con las nuevas generaciones.
Desde la comunidad, líderes deportivos como Luis Eduardo Velázquez, con más de tres décadas de experiencia en la formación de jóvenes, aseguran que el impacto de esta infraestructura ha sido clave para mejorar la convivencia y reducir factores de riesgo. Para muchos entrenadores, el polideportivo representa una herramienta esencial para guiar a los jóvenes hacia proyectos de vida positivos.

Asimismo, habitantes del sector destacan el cambio que ha experimentado el lugar, que pasó de ser un espacio abandonado a un escenario activo y seguro. Adultos mayores como Alberto Ferrer continúan practicando deporte en sus instalaciones, mientras niños como Daniel Bolívar encuentran allí un espacio para aprender, compartir y soñar con un futuro en el deporte.
Ante la alta demanda de usuarios, las autoridades departamentales, en coordinación con Indeportes y la Gerencia de Plazas y Parques, han implementado estrategias para organizar el uso del escenario, garantizando condiciones adecuadas para deportistas y visitantes.
Con esta iniciativa, el Atlántico reafirma su apuesta por el deporte como motor de desarrollo social, promoviendo espacios que no solo forman atletas, sino que también construyen comunidad y generan nuevas oportunidades para miles de jóvenes en el departamento.






