Colombia avanza en el proceso de duelo nacional tras confirmarse la identificación total de las 69 víctimas mortales del accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, una tragedia que conmocionó al país por la magnitud de sus pérdidas humanas.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que logró culminar el proceso de identificación de los fallecidos luego de varios días de trabajo ininterrumpido, en los que participaron equipos interdisciplinarios especializados en medicina, genética, antropología y odontología forense.
El siniestro, registrado el pasado 23 de marzo de 2026, dejó un saldo de 69 personas fallecidas, en su mayoría integrantes de la Fuerza Pública, incluyendo militares del Ejército Nacional, tripulantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y miembros de la Policía.
De acuerdo con el reporte oficial, 54 de las víctimas fueron identificadas mediante métodos técnicos tradicionales, mientras que 15 requirieron pruebas de ADN debido al estado en que quedaron los cuerpos tras el impacto y posterior incendio de la aeronave, lo que dificultó su reconocimiento inmediato.
Para atender la emergencia, Medicina Legal desplegó 12 equipos forenses integrados por 57 especialistas que trabajaron de manera coordinada en la recuperación, análisis e identificación de los restos, garantizando el cumplimiento de los protocolos internacionales en este tipo de eventos.
Entre las víctimas identificadas se encuentran nombres como Ariel Leonardo Villota Guevara, Jaime Alexander Fernández Camargo, Yeferson Fabián Otavo Yaima, Andrés Javier Moreno Chávez y Jorge Luis Morales Rumbo, entre otros integrantes de las fuerzas militares que perdieron la vida en cumplimiento del deber.
El proceso forense permitió cerrar una de las etapas más complejas tras la tragedia, dando paso a la entrega digna de los cuerpos a sus familias, quienes han esperado durante días la confirmación oficial para iniciar los actos fúnebres.
El accidente ocurrió pocos minutos después del despegue de la aeronave desde el aeropuerto de Puerto Leguízamo, cuando el avión militar perdió altitud y se precipitó en una zona selvática, generando un incendio que complicó las labores de rescate y recuperación de las víctimas.
Las autoridades continúan con la investigación para determinar las causas del siniestro, sin descartar hipótesis como fallas mecánicas o errores humanos, mientras se analizan los datos de la caja negra recuperada en el lugar de los hechos.
Este episodio se ha convertido en uno de los accidentes aéreos más graves en la historia reciente del país, generando múltiples homenajes y actos de solidaridad hacia las familias de los uniformados fallecidos.
Con la identificación plena de las víctimas, Colombia avanza en el proceso de memoria y reconocimiento, honrando a quienes perdieron la vida en esta tragedia y reafirmando el compromiso institucional de esclarecer lo ocurrido.


ESCÚCHANOS EN LAVIBRANTE RADIO 📻






