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Colombia apuesta por modernos corredores férreos con inversiones millonarias para transformar su infraestructura

Corredor férreo - Foto: Fenoco

Colombia avanza en la consolidación de una ambiciosa estrategia ferroviaria que busca modernizar el transporte de carga y pasajeros mediante la construcción y recuperación de corredores férreos con estándares internacionales. Estas iniciativas, impulsadas por el Gobierno nacional y la Agencia Nacional de Infraestructura, contemplan inversiones multimillonarias que apuntan a mejorar la competitividad del país y reducir los costos logísticos.

Dentro de este plan se destacan varios proyectos estratégicos que se encuentran en distintas fases de estructuración, estudios y ejecución. Entre ellos figura el corredor férreo que conectará Villavicencio con Puerto Gaitán, una obra que contempla cerca de 193 kilómetros de vía y que permitirá fortalecer la conectividad en el Meta, facilitando el transporte en una región clave para la economía nacional.

A su vez, el país desarrolla estudios de factibilidad para otros corredores como el Férreo Central, el del Pacífico entre Buenaventura y Palmira, y el proyecto Yumbo–La Felisa, todos con inversiones que superan los cientos de miles de millones de pesos destinados a estudios y diseños.

Uno de los proyectos más avanzados es el tren La Dorada–Chiriguaná, considerado una de las principales apuestas para reactivar el sistema férreo nacional. Esta obra, que iniciará construcción en 2026, cuenta con una inversión estimada de 3,4 billones de pesos y busca conectar el centro del país con la región Caribe, impulsando el transporte de carga a gran escala.

La estrategia del Gobierno contempla, además, la priorización de al menos seis grandes proyectos ferroviarios que en conjunto superan los 94 billones de pesos en inversión. Estas iniciativas están diseñadas para conectar regiones productivas con puertos, mejorar la movilidad y fortalecer la integración territorial.

En el Caribe colombiano también se proyecta un corredor ferroviario regional que uniría ciudades como Cartagena, Barranquilla y Santa Marta, con una extensión cercana a los 365 kilómetros, lo que permitiría movilizar millones de toneladas de carga y miles de pasajeros al año, dinamizando el comercio y el turismo en la región.

Estas obras no solo buscan recuperar un modo de transporte que durante décadas estuvo rezagado, sino también posicionar a Colombia como un país con infraestructura moderna, eficiente y sostenible. La apuesta por el sistema férreo responde a la necesidad de diversificar las alternativas de movilidad, disminuir la dependencia del transporte por carretera y avanzar hacia un modelo logístico más competitivo.

Con estos proyectos en marcha, el país se encamina hacia una transformación estructural en su red de transporte, donde los trenes volverán a desempeñar un papel clave en el desarrollo económico y la conexión entre regiones.