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Carlos Caicedo enfrentará proceso judicial por presuntas irregularidades contractuales durante su alcaldía en Santa Marta

El escenario político y judicial del país vuelve a centrarse en el exalcalde de Santa Marta y actual figura política Carlos Eduardo Caicedo Omar, luego de que la Fiscalía General de la Nación formalizara la acusación en su contra por presuntas irregularidades en contratos millonarios relacionados con proyectos para la infancia durante su administración municipal entre 2012 y 2015. La decisión abre paso a una etapa judicial que busca esclarecer responsabilidades frente a una contratación que hoy es objeto de investigación por posibles delitos contra la administración pública.

De acuerdo con la acusación presentada ante un juez, los investigadores sostienen que el dirigente habría direccionado un contrato para la construcción de centros de desarrollo infantil y ludotecas, el cual superaba los 6.900 millones de pesos y tenía como objetivo beneficiar a comunidades vulnerables. Según la Fiscalía, el proceso contractual habría presentado inconsistencias desde su fase inicial, incluyendo supuestas irregularidades en la selección de profesionales y en los estudios técnicos que sustentaban la obra.

El expediente señala que el contrato fue ejecutado con múltiples modificaciones y adiciones presupuestales, mientras que las obras no habrían sido entregadas en su totalidad pese a que se pagó la mayor parte del valor acordado. Además, las autoridades investigan si durante la ejecución del proyecto se omitieron requisitos fundamentales, como la coordinación con entidades encargadas de velar por estándares técnicos para espacios destinados a la primera infancia, lo que habría generado riesgos y retrasos en la entrega final de las infraestructuras.

En la formulación de cargos, el ente acusador indicó que Caicedo Omar deberá responder por presuntos delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, peculado por apropiación y falsedad ideológica en documento público, hechos que, según la investigación, podrían haber ocasionado un detrimento a las finanzas del distrito samario. El proceso judicial se centrará en determinar si las decisiones tomadas durante su mandato se ajustaron a la normatividad vigente o si, por el contrario, hubo actuaciones que comprometieron recursos públicos.

El caso también ha generado reacciones en distintos sectores políticos, debido a la relevancia del dirigente dentro del panorama nacional y a su trayectoria como líder regional. Mientras avanza el trámite judicial, el proceso entrará en la fase de audiencias y valoración de pruebas, etapa clave para definir si las acusaciones derivan en una eventual condena o en la absolución del implicado.

Este nuevo capítulo judicial marca un momento determinante para el exmandatario, cuya defensa deberá presentar argumentos y pruebas que respondan a los señalamientos de la Fiscalía, en un caso que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la transparencia en la contratación pública y la responsabilidad de los funcionarios frente al manejo de recursos destinados a proyectos sociales.