Mientras el sistema de salud en Colombia atraviesa uno de sus momentos más complejos, la industria farmacéutica del país muestra un comportamiento opuesto en el escenario internacional, con un crecimiento sostenido de sus exportaciones y una mayor presencia en mercados extranjeros. Este contraste evidencia la capacidad de adaptación y expansión de un sector que se consolida como estratégico para la economía nacional, aun cuando persisten serias dificultades en la atención sanitaria interna.
De acuerdo con cifras recientes del informe mensual de Analdex, Colombia exportó cerca de 9,8 millones de toneladas de productos, dentro de los cuales el segmento farmacéutico ha tenido una participación relevante, impulsando bienes de alto valor agregado. El aumento de las ventas externas refleja una mayor demanda de medicamentos producidos en el país y la apertura de nuevos mercados en más de 20 naciones de América Latina, Asia y África.
El crecimiento exportador se apoya en una sólida infraestructura industrial. Actualmente, el país cuenta con más de 100 plantas farmacéuticas habilitadas por las autoridades sanitarias, varias de ellas con certificaciones internacionales como Digemid en Perú y Cofepris en México. Estos avales han fortalecido la imagen de Colombia como un proveedor confiable de medicamentos y han facilitado el ingreso a mercados exigentes, especialmente en la producción de soluciones inyectables, donde algunas empresas nacionales superan los 180 millones de unidades fabricadas al año.
La canasta exportadora no se limita a productos inyectables. Medicamentos genéricos, vitaminas, suplementos nutricionales y fármacos de uso hospitalario hacen parte de una oferta diversificada que responde a distintas necesidades de salud a nivel global y permite al país ampliar su alcance comercial en el sector farmacéutico.
Este desempeño positivo contrasta con el panorama interno del sistema de salud. Informes de asociaciones médicas y análisis de observatorios especializados han advertido un deterioro en la atención, asociado a problemas financieros, retrasos en servicios, dificultades de acceso a medicamentos y decisiones administrativas que han impactado la prestación del servicio a millones de usuarios.
Desde el sector productivo, compañías como Vitalis han señalado que la modernización de plantas, la adopción de estándares internacionales de calidad y la especialización técnica han sido determinantes para ampliar su capacidad exportadora. Estas inversiones han permitido no solo fortalecer la producción, sino también posicionar medicamentos esenciales en mercados externos.
En medio del debate nacional sobre la sostenibilidad y las reformas al sistema de salud, la industria farmacéutica se perfila como un motor clave de desarrollo. Su crecimiento en exportaciones aporta a la generación de empleo especializado, dinamiza la actividad industrial y refuerza la presencia de Colombia en la cadena global de suministro de medicamentos, demostrando que, incluso en contextos adversos, existen sectores capaces de avanzar, innovar y consolidarse a nivel internacional.

ESCÚCHANOS EN LAVIBRANTE RADIO 📻






