PUBLICIDAD

Programas pedagógicos de Air-e logran reducir en 6,5 por ciento el consumo de energía en hogares del Caribe

La implementación de estrategias educativas y de corresponsabilidad ciudadana permitió que los usuarios atendidos por Air-e Intervenida registraran una disminución significativa en el consumo de energía eléctrica, alcanzando una reducción del 6,5 por ciento en hogares de estratos 1 y 2, como resultado directo de talleres pedagógicos y jornadas de capacitación desarrolladas en Atlántico, Magdalena y La Guajira.

De acuerdo con la compañía, más de 223.000 usuarios participaron activamente en actividades formativas orientadas al uso seguro, responsable y eficiente del servicio eléctrico. Estas acciones se llevaron a cabo principalmente mediante visitas casa a casa en barrios priorizados y en proceso de normalización, donde se socializó una cartilla pedagógica diseñada para fortalecer las prácticas adecuadas en los hogares.

Los contenidos abordaron buenas prácticas en el manejo de la electricidad, recomendaciones para la atención de emergencias como cortocircuitos y consejos prácticos para optimizar el consumo, con el objetivo de generar cambios sostenibles en los hábitos diarios de las familias.

Durante 2025, el programa impactó a 109.098 usuarios en el Atlántico, 63.352 en Magdalena y 50.840 en La Guajira, consolidando un esfuerzo regional sostenido en educación y conciencia energética. En total, 189.662 personas participaron en charlas sobre uso eficiente de la energía, mientras que 33.628 recibieron capacitación específica en prevención de riesgos eléctricos.

Uno de los resultados más destacados se presentó entre agosto y diciembre de 2025, periodo en el que 3.346 usuarios residenciales de estratos 1 y 2 lograron reducir su consumo hasta en un 6,5 por ciento, demostrando que la educación, la información y la corresponsabilidad entre empresa y comunidad pueden traducirse en impactos reales y medibles.

Air-e Intervenida señaló que esta estrategia hace parte de un enfoque integral de transformación social, que combina acciones educativas, comunicacionales, institucionales y comunitarias para promover una cultura energética sostenible, consciente y legal en hogares, pequeños comercios, empresas e industrias, especialmente en épocas de alta demanda.

La compañía reiteró que continuará fortaleciendo estos programas como parte de su compromiso con la prestación de un servicio público continuo, eficiente y accesible, resaltando que la corresponsabilidad con los usuarios es clave para construir, junto a las comunidades, un modelo energético que contribuya a mejorar la calidad de vida en la región Caribe.