PUBLICIDAD

China responde con firmeza a Estados Unidos aranceles del 34% entran en vigor este 10 de abril

En medio de la creciente tensión económica entre las dos mayores potencias del mundo, el Gobierno de China anunció la imposición de aranceles adicionales del 34% a productos estadounidenses, medida que entrará en vigor el próximo 10 de abril. Esta decisión se interpreta como una respuesta directa a los gravámenes masivos establecidos por el expresidente Donald Trump durante su mandato.

El Ministerio de Finanzas chino oficializó la medida el pasado viernes 4 de abril, dejando claro que esta acción busca proteger los intereses nacionales frente a lo que catalogan como políticas comerciales injustas por parte de Washington.

Restricciones en recursos estratégicos
Además de los aranceles, China anunció nuevos controles a la exportación de tierras raras, materiales esenciales en la fabricación de tecnología avanzada y componentes militares. Elementos como samario, gadolinio, terbio, disprosio, lutecio, escandio e itrio estarán sujetos a estas restricciones desde el 4 de abril.

China justifica su decisión en seguridad nacional
Según el Ministerio de Comercio chino, estas medidas son “una forma de proteger la seguridad nacional y asegurar el cumplimiento de compromisos internacionales, como la no proliferación”. Asimismo, se añadió a 11 empresas extranjeras a su lista de “entidades no confiables”, abriendo la puerta a sanciones más severas por parte del gigante asiático.

Impacto global y repercusiones para América Latina
Este nuevo episodio en la guerra comercial entre China y Estados Unidos tiene efectos globales. Colombia y otros países latinoamericanos —cuyas economías están interconectadas a través del comercio internacional— podrían experimentar cambios en los flujos de importación y exportación, especialmente en productos tecnológicos, agrícolas y materias primas.

Expertos en comercio exterior señalan que, si el conflicto se intensifica, podría haber un efecto dominó en los precios internacionales, lo que afectaría tanto a consumidores como a industrias nacionales. Además, el proteccionismo estadounidense ha despertado preocupación en múltiples bloques económicos, al poner en riesgo acuerdos multilaterales y tratados de libre comercio.

Antecedentes de la confrontación comercial
Desde su primer mandato, Donald Trump adoptó una política económica centrada en “América primero”, imponiendo aranceles a productos chinos por valor de cientos de miles de millones de dólares. Esto provocó una reacción en cadena que escaló a una guerra comercial sin precedentes. Aunque el presidente actual de EE. UU., Joe Biden, ha buscado moderar el tono, la tensión estructural entre ambas potencias se mantiene.

Conclusión
El nuevo capítulo entre China y Estados Unidos refleja una disputa que va más allá del comercio y que involucra intereses geopolíticos, tecnológicos y estratégicos. Los próximos meses serán clave para conocer si estas medidas conducirán a nuevas negociaciones o escalarán hacia un conflicto económico de mayores proporciones.