El gobierno departamental del Atlántico arrancó el 2026 con una ambiciosa hoja de ruta enfocada en cerrar brechas sociales, fortalecer la infraestructura y consolidar el desarrollo económico del territorio. Bajo el liderazgo del gobernador Eduardo Verano, la administración proyecta un año decisivo con inversiones estratégicas en vías, agua potable, vivienda, salud, educación y cultura, como pilares para mejorar la calidad de vida de los atlanticenses.
Durante la presentación del plan de acción para la vigencia 2026, Verano aseguró que el departamento avanza hacia un modelo de desarrollo integral que combina obras físicas con transformación social. El mandatario señaló que el crecimiento no se mide únicamente en cemento, sino en oportunidades reales, inclusión y competitividad. Según explicó, la meta es dejar un Atlántico conectado, sostenible y preparado para los retos del futuro.
El plan contempla la ejecución de cerca de 450 obras distribuidas en los 22 municipios del departamento. Entre las principales apuestas se destacan la rehabilitación de 400 kilómetros de vías, la construcción de 150 kilómetros adicionales y el desarrollo de dobles calzadas estratégicas como Juan Mina–Zona Franca–Puerto Colombia, Caracolí, Salgar–Usiacurí y Sabanalarga–Manatí. Estos corredores buscan dinamizar la economía, fortalecer el turismo y mejorar la logística para el sector productivo.
En materia de infraestructura básica, el gobierno departamental priorizará la inversión de más de 395.000 millones de pesos dentro del Plan Vial 2024–2027, con el objetivo de reducir costos de transporte y garantizar la conectividad permanente de zonas rurales. A esto se suma la política de vivienda “Mi Casa Bacana”, que impulsará mejoramientos habitacionales, titulación de predios y electrificación rural con tecnologías limpias y luminarias LED para mejorar la seguridad y productividad en el campo.
Uno de los proyectos más relevantes será la puesta en marcha del Acueducto Regional del Norte, una obra clave para garantizar el abastecimiento de agua potable por varias décadas. De igual forma, se destinarán más de 114.000 millones de pesos para saneamiento básico, con el fin de eliminar vertimientos de aguas residuales y proteger la salud pública en municipios con mayores necesidades.
El espacio público también tendrá un papel protagónico. La Gerencia de Plazas y Parques avanzará hacia un modelo de mantenimiento preventivo y expansión en corregimientos, con proyectos emblemáticos como el Gran Malecón del Bicentenario en Suan y la nueva plaza central de Juan de Acosta, concebidos como escenarios de encuentro ciudadano y motores de la economía local.
En el frente social, la administración departamental reforzará programas orientados a la equidad y la inclusión. La Secretaría de la Mujer y Equidad de Género ampliará la Ruta de Emprendimiento para fortalecer la autonomía económica femenina y reforzar acciones de prevención de violencias. Asimismo, desde la Gerencia de Capital Social se garantizará la operación de los principales asilos del departamento, con recursos superiores a 1.100 millones de pesos provenientes de la Estampilla Pro-Adulto Mayor.
El 2026 también marcará el lanzamiento de la Política Pública de Discapacidad 2026–2036, una estrategia que busca pasar de la asistencia a la empleabilidad inclusiva, articulando esfuerzos con el sector privado para garantizar acceso al trabajo digno y a entornos accesibles.
En salud, el departamento ejecutará el Plan de Acción en Salud con una inversión cercana a los 50.000 millones de pesos, destacándose la entrada en funcionamiento del Hospital de Puerto Colombia y la UCI Pediátrica de la ESE UNA. En educación, se consolidará el programa Jóvenes para el Mundo, con la graduación de su primera cohorte y la meta de ofrecer 10.000 cupos universitarios gratuitos, además de inversiones en infraestructura escolar y tecnología.
La agenda cultural incluirá la entrega del Teatro de Bellas Artes y la activación de casas de cultura en varios municipios, fortaleciendo la economía creativa y la identidad regional. A esto se suman estímulos al Carnaval y a la Ruta de la Fe, como parte de la preservación del patrimonio inmaterial del Atlántico.
El sector empresarial expresó su respaldo a esta visión de desarrollo. Alberto Vives, gerente de la ANDI Atlántico, destacó la articulación entre lo público y lo privado y aseguró que la transformación del departamento es evidente en vías, servicios públicos y conectividad. Según señaló, esta estrategia genera confianza, atrae inversión y posiciona al Atlántico como uno de los motores económicos del Caribe colombiano.
Con este plan integral, el gobierno departamental busca que el 2026 sea un año clave para consolidar un Atlántico más equitativo, competitivo y conectado con el mundo.

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