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Shein y Temu sacuden el comercio colombiano con precios que ponen en aprietos a los negocios nacionales

La producción a gran escala, las cadenas de suministro internacionales y las condiciones tributarias de algunos envíos ayudan a explicar los bajos precios de estas plataformas. Empresarios colombianos advierten que la competencia está afectando sus ventas y el empleo.

Comprar ropa, accesorios y otros productos a través de Shein y Temu se ha convertido en una alternativa para muchos consumidores colombianos que buscan precios bajos. Sin embargo, detrás de esas ofertas hay un modelo de negocio que genera preocupación entre comerciantes y fabricantes nacionales, que aseguran tener dificultades para competir en las mismas condiciones.

Andrés Muñoz Espinosa, experto en China, y Tatiana Helves Rubio, economista, analizaron el tema en el programa Aquí y Ahora de La FM. Ambos explicaron que los precios de estas plataformas no dependen de un solo factor, sino de una combinación de producción a gran escala, proveedores concentrados, logística internacional y beneficios tributarios aplicables a determinados envíos.

China produce para los mercados de todo el mundo

Uno de los factores que ayuda a mantener bajos los precios es el volumen de producción. Según Muñoz, las fábricas chinas trabajan dentro de redes industriales en las que pueden encontrar cerca a los proveedores de telas, hilos, botones y otros materiales necesarios para fabricar una prenda.

Esta concentración permite reducir costos y agilizar los procesos. En lugar de depender de proveedores dispersos, muchas empresas tienen acceso a una cadena de producción integrada.

Tatiana Helves explicó que las economías de escala permiten disminuir el costo de cada unidad a medida que aumenta la cantidad producida. Además, plataformas como Shein y Temu reúnen a numerosos vendedores y utilizan algoritmos para identificar los gustos y hábitos de millones de consumidores.

La economista también aclaró que estas compañías operan dentro de cadenas internacionales. En el caso de Shein, cuya sede corporativa está en Singapur desde 2021, su funcionamiento no puede entenderse únicamente como una actividad ligada al Gobierno chino. La producción y la distribución involucran distintos países asiáticos y mercados internacionales.

Los impuestos también influyen en el precio final

Otro punto central es el tratamiento tributario de los paquetes que ingresan a Colombia mediante mensajería urgente o servicios de courier.

Muñoz señaló que determinados envíos de bajo valor pueden acogerse a beneficios que los eximen del IVA y de los aranceles, según las condiciones establecidas en la normativa colombiana. De acuerdo con su explicación, estas reglas fueron concebidas para facilitar el ingreso de envíos urgentes, como medicamentos o repuestos necesarios para reparar una máquina.

El experto sostuvo que la diferencia tributaria puede representar una ventaja importante frente a los productos fabricados y comercializados en Colombia, donde las empresas deben asumir impuestos y otros costos de operación.

Según los cálculos expuestos por Muñoz, esa diferencia puede contribuir a que algunos productos importados resulten entre un 40 % y un 50 % más baratos que sus equivalentes nacionales. Se trata de una estimación presentada por el experto y no de una diferencia aplicable por igual a todos los artículos.

La entrega internacional también cambió

El transporte es otro elemento que ayuda a explicar el modelo. Según Muñoz, parte de los pedidos sale directamente de China, mientras que otros pueden despacharse desde bodegas ubicadas en lugares como Los Ángeles, Miami y México.

Los envíos llegan por vía aérea al aeropuerto El Dorado, en Bogotá, y luego pasan a los sistemas de distribución local. Este esquema ha reducido los tiempos de espera para los compradores, que ahora pueden recibir pedidos internacionales en una o dos semanas, según el producto y el recorrido.

La logística, sin embargo, no es el único desafío para las empresas colombianas. Muñoz señaló que el país cuenta con centros de producción textil en ciudades como Pereira, Ibagué y Medellín, pero que la falta de integración entre algunos proveedores puede aumentar los costos de fabricación.

Empresarios advierten sobre una competencia desigual

Las diferencias en precios han provocado reclamos de representantes del comercio nacional. El presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, ha cuestionado las condiciones tributarias que favorecen determinados envíos internacionales y ha pedido revisar las reglas para evitar desventajas frente a los establecimientos colombianos.

Entre los sectores que, según el gremio, enfrentan mayores dificultades están las confecciones, el calzado, los artículos de cuero, la juguetería y algunos productos para la construcción.

El empresario Arturo Calle también ha advertido sobre el impacto de las importaciones de bajo valor en las ventas y el empleo de su compañía. Sus declaraciones reflejan la preocupación de parte del sector formal por la competencia de productos que llegan a través de plataformas digitales.

El debate no se limita a los precios que paga el consumidor. También incluye las condiciones en las que operan los negocios nacionales, el recaudo de impuestos y la capacidad de las empresas para mantener sus puestos de trabajo.

Las aplicaciones también estudian cómo compran sus usuarios

Helves explicó que las plataformas digitales emplean herramientas de neuromarketing para analizar cómo influyen los colores, las promociones y los estímulos visuales en las decisiones de compra.

Las ruletas de descuentos, las ofertas por tiempo limitado y las recomendaciones personalizadas buscan captar la atención y animar al consumidor a realizar una compra. Los algoritmos también permiten identificar horarios y temporadas en los que las personas muestran mayor interés por determinados productos.

Este sistema combina precios competitivos con estrategias diseñadas para mantener al usuario activo dentro de la aplicación y facilitar que encuentre artículos ajustados a sus preferencias.

El Gobierno revisa las condiciones del comercio electrónico

La discusión sobre Shein y Temu se suma al debate en Colombia sobre los impuestos a las compras internacionales de bajo valor. Fenalco ha solicitado revisar las exenciones que se aplican a ciertos paquetes y sostiene que las reglas actuales pueden afectar a los comerciantes nacionales.

El Gobierno deberá evaluar cómo equilibrar el acceso de los consumidores a productos económicos con la competencia que enfrentan los fabricantes y establecimientos colombianos. Cualquier modificación tributaria dependerá de las decisiones normativas que adopten las autoridades competentes.

Por ahora, el éxito de estas plataformas muestra un cambio en los hábitos de compra y en la forma de distribuir mercancías a escala mundial. El desafío para Colombia será definir reglas que protejan la competencia, sin perder de vista el precio que pagan los consumidores ni el empleo que genera el comercio formal.