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Sequía golpea al ganado en el Atlántico y deja miles de reses muertas

Fenomeno de El Niño - Foto: Colprensa

La falta de lluvias y las altas temperaturas están dejando una situación cada vez más complicada para los ganaderos del Atlántico. La escasez de agua y alimento ya ha provocado la muerte de miles de animales y mantiene en dificultades a pequeños y medianos productores del departamento.

De acuerdo con Mario Andrés Fernández Murgas, director ejecutivo de Asoganorte, cerca de 4.000 reses han muerto en el Atlántico como consecuencia de las condiciones generadas por la sequía asociada al fenómeno de El Niño. La cifra corresponde a los reportes que ha recopilado el gremio junto con Fedegán.

Sin embargo, otros reportes entregados por el propio dirigente gremial ubican el número por encima de las 5.000 cabezas de ganado, debido a que todavía existen municipios con información pendiente de consolidar. Esto muestra que el balance continúa en actualización.

El sur del Atlántico concentra parte de la emergencia

Entre los municipios identificados por Asoganorte como los más afectados están Candelaria, Suan, Campo de la Cruz, Ponedera y Manatí. En estas zonas, los productores enfrentan dificultades para conseguir pasto y agua suficientes para mantener a los animales.

La situación también ha llevado a algunos ganaderos a trasladar sus reses hacia otros departamentos, buscando disminuir la presión sobre las fincas que actualmente tienen poca disponibilidad de alimento.

El problema no se limita al Atlántico. Según Asoganorte, la crisis afecta a buena parte de la región Caribe y las pérdidas económicas asociadas al sector ganadero ya superarían los 47.000 millones de pesos, de acuerdo con un informe elaborado junto con Fedegán.

La falta de alimento preocupa a los productores

Con los terrenos cada vez más secos, el crecimiento del pasto se ha reducido y los ganaderos tienen mayores dificultades para alimentar a sus animales.

Asoganorte anunció que trabaja en la entrega de kits de silo, melaza y maíz partido, principalmente para ayudar a los pequeños y medianos productores a enfrentar la falta de alimento y reducir los casos de desnutrición del ganado.

La organización también adelanta gestiones con la Gobernación del Atlántico, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Ministerio de Agricultura para buscar mecanismos de emergencia que permitan atender la situación.

Entre las alternativas planteadas también aparecen proyectos para mejorar el acceso al agua mediante pozos y sistemas de energía fotovoltaica, además de iniciativas para recuperar las zonas de pastoreo.

El impacto también podría llegar al consumidor

La preocupación del sector no termina en las fincas. Mario Fernández Murgas advirtió que una reducción del hato y de la producción de leche podría terminar afectando la oferta de productos como carne, leche y queso.

El gremio considera necesario que los productores reciban mejores condiciones para poder mantener sus animales durante los próximos meses y evitar que la situación termine profundizando las pérdidas.

La prioridad ahora es conseguir agua y alimento para el ganado que permanece en las fincas. Mientras continúen las altas temperaturas y no se recuperen las lluvias, los ganaderos del Atlántico enfrentan el riesgo de que sigan aumentando las muertes de animales y las pérdidas económicas del sector.

La situación mantiene especialmente preocupados a los pequeños y medianos productores, quienes tienen menos margen para asumir los costos adicionales que implica alimentar y trasladar el ganado en medio de la sequía.