Luego de varios días de bloqueos y protestas que afectaron la movilidad y la actividad económica en el nororiente del país, los manifestantes en Santander y Norte de Santander decidieron levantar el paro tras alcanzar acuerdos con el Gobierno Nacional sobre el polémico incremento en el avalúo catastral y el impuesto predial.
Las jornadas de protesta, lideradas por comunidades rurales, campesinos y propietarios de predios, se originaron por el inconformismo frente a los aumentos en los avalúos, que en algunos casos derivaron en cobros elevados del impuesto predial, generando preocupación entre los habitantes de estas regiones.
El anuncio del levantamiento del paro se produjo luego de un proceso de diálogo entre voceros de los manifestantes y el Gobierno, en el que participó el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien actuó como mediador para lograr consensos y destrabar la situación.
Entre los acuerdos alcanzados se incluye la revisión de los avalúos catastrales realizados recientemente, así como la implementación de mesas técnicas que permitirán evaluar los casos más críticos y buscar soluciones ajustadas a la realidad económica de los ciudadanos afectados.
Durante las negociaciones, Benedetti aseguró que el Gobierno está dispuesto a revisar los procesos que generaron inconformidad, con el fin de garantizar que los cobros sean justos y acordes con las condiciones de cada territorio. Asimismo, reiteró el compromiso de la administración nacional de mantener el diálogo abierto con las comunidades.
El levantamiento del paro permitió la reapertura de las principales vías que habían sido bloqueadas, restableciendo la circulación de vehículos y el transporte de bienes y servicios, lo que impacta positivamente en la economía regional.
Sin embargo, líderes de las protestas advirtieron que se mantendrán vigilantes al cumplimiento de los compromisos adquiridos, señalando que, de no evidenciar avances concretos, podrían retomar las movilizaciones en el futuro.
Este episodio pone nuevamente sobre la mesa la importancia de fortalecer los procesos de actualización catastral con criterios técnicos claros y participación ciudadana, evitando así conflictos sociales que afectan la estabilidad de las regiones.
Con el retorno a la normalidad en Santander y Norte de Santander, el país espera que los acuerdos alcanzados permitan avanzar hacia soluciones estructurales que garanticen equilibrio entre la sostenibilidad fiscal y la capacidad económica de los contribuyentes.






