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Renuncia inesperada sacude al Carnaval del Atlántico tras polémica salida de su reina 2026

Stefanny Martínez Barceló

El Carnaval del Atlántico vivió un momento inesperado luego de que la entonces soberana Stefany Martínez Barceló anunciara su renuncia al título a pocos días de los eventos principales de la temporada festiva. La decisión, que generó impacto entre seguidores de la Ruta de la Tradición, estuvo acompañada de fuertes cuestionamientos sobre la organización logística y el respaldo institucional durante su gestión como reina.

La joven manifestó que su salida respondió a una serie de dificultades que, según explicó, se prolongaron desde su designación oficial en diciembre. Entre las principales denuncias mencionó la ausencia de apoyo económico, falta de acompañamiento en eventos y problemas logísticos que afectaron su participación en actividades clave del calendario carnavalero. Estas situaciones, aseguró, terminaron convirtiendo lo que debía ser una experiencia representativa del folclor en un proceso complejo y desgastante.

De acuerdo con sus declaraciones públicas, uno de los episodios que marcó su decisión ocurrió durante recientes desfiles municipales, donde afirmó haber participado sin el respaldo musical ni el equipo habitual de organización, lo que la llevó a improvisar recursos para cumplir con sus compromisos. También señaló que varias promesas relacionadas con vestuario, transporte y comunicaciones no se habrían materializado, situación que generó tensiones internas y afectó su desempeño en los eventos.

La ahora exreina explicó que la determinación fue tomada junto a su familia tras considerar que no existían garantías suficientes para continuar con el rol que representaba al departamento. Su salida deja un vacío dentro de la agenda cultural del Carnaval del Atlántico y abre interrogantes sobre el manejo organizativo de la fiesta en esta edición, especialmente en el marco de la Ruta de la Tradición que recorre varios municipios.

Hasta el momento de la renuncia, las autoridades departamentales y los responsables del evento no habían emitido una respuesta oficial frente a las acusaciones, mientras seguidores y gestores culturales esperan claridad sobre las medidas que se adoptarán para continuar con la programación. La situación ha generado debate entre los atlanticenses sobre el respaldo que reciben las representantes culturales y sobre la importancia de garantizar condiciones dignas para quienes llevan la imagen del Carnaval dentro y fuera del territorio.