PUBLICIDAD

Renace la atención de partos en Repelón con hospital modernizado y servicios fortalecidos

En el municipio de Repelón, al sur del Atlántico, comienza a evidenciarse un cambio significativo en el acceso a los servicios de salud materna. La recuperación de la atención de partos en el hospital local marca un antes y un después para las familias de esta zona, que durante años debieron desplazarse a otras poblaciones para dar a luz. Hoy, con una infraestructura renovada y mejores condiciones médicas, el primer llanto de los recién nacidos vuelve a escucharse en su propio territorio.

Este avance ha sido posible gracias a una inversión de 7.724 millones de pesos realizada por la Gobernación del Atlántico, destinada a la modernización de la ESE Hospital de Repelón. La intervención permitió ampliar y adecuar espacios, incorporando nuevas áreas de atención como sala de partos, hospitalización y observación, así como la implementación de sistemas esenciales para garantizar la seguridad de madres y bebés.

La historia de Doriangelis Paola, la primera bebé nacida en esta nueva etapa del hospital tras su reapertura en diciembre, simboliza este cambio. Su nacimiento no solo representa la alegría de su familia, sino también la tranquilidad de poder acceder a un servicio cercano y oportuno. Su madre, María Rosa Jiménez Morales, destacó la importancia de no tener que salir del municipio para dar a luz, una preocupación constante en años anteriores.

El hospital cuenta ahora con equipos biomédicos especializados como monitor fetal, incubadoras, dispositivos de reanimación neonatal y servocunas, además de infraestructura complementaria como planta eléctrica, sistemas de gases medicinales y redes contra incendio. Estas condiciones permiten atender de manera adecuada a más de un centenar de mujeres gestantes en el municipio.

Desde la reapertura de la sala de partos, ya son cuatro los bebés que han nacido en estas instalaciones, lo que confirma el restablecimiento de este servicio esencial. Este logro también está acompañado por un fortalecimiento del talento humano y la implementación de protocolos que garantizan una atención integral, desde el control prenatal hasta el seguimiento posterior al nacimiento.

El modelo de atención incluye acompañamiento a las madres luego del parto, con entrega de métodos de planificación familiar, vacunación inmediata para los recién nacidos y valoración médica obligatoria dentro de las primeras 72 horas tras el egreso. Estas acciones buscan reducir riesgos y detectar a tiempo posibles complicaciones.

A nivel departamental, este tipo de iniciativas se articulan con los avances en salud pública que han permitido alcanzar el 100 % de partos institucionales en 2026, eliminando los nacimientos sin asistencia médica. Sin embargo, las autoridades también reconocen retos importantes, como el incremento de gestantes con controles prenatales insuficientes y el aumento de casos de bajo peso al nacer, lo que exige mantener y fortalecer las estrategias de prevención.

El proyecto en Repelón forma parte de un plan más amplio orientado a reducir la mortalidad materna y neonatal, que incluye programas como el acompañamiento especializado a hospitales mediante telemedicina, capacitación constante del personal de salud y la definición de rutas claras para la atención de emergencias.

Además, el fortalecimiento de la red de salud se extiende a las zonas rurales, donde se han construido y dotado puestos de salud en corregimientos como Las Tablas y Cien Pesos. Estos espacios acercan servicios básicos a comunidades que antes enfrentaban largas distancias para recibir atención médica, mejorando así su calidad de vida.

La transformación del sistema de salud en Repelón se refleja no solo en la infraestructura, sino en la posibilidad real de que las madres puedan dar a luz en condiciones seguras, sin alejarse de sus hogares. Cada nacimiento en el hospital es hoy una muestra concreta de este avance, que impacta directamente en el bienestar de toda la comunidad.