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Inicia entrega de cuerpos de militares fallecidos en tragedia aérea del Hércules mientras familias esperan respuestas

Colombia enfrenta uno de los momentos más dolorosos tras el accidente del avión C-130 Hércules ocurrido en Putumayo, luego de que las autoridades iniciaran oficialmente el proceso de entrega de los cuerpos de las víctimas, en medio de un complejo procedimiento forense que busca garantizar la plena identificación de cada uno de los uniformados fallecidos.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, bajo la dirección de Ariel Cortés, confirmó que desde el 25 de marzo de 2026 comenzó la entrega progresiva de los cuerpos en la ciudad de Bogotá, luego de que los restos fueran trasladados desde Puerto Leguízamo en aeronaves militares durante la noche anterior.

Según explicó el funcionario, el proceso completo de identificación y entrega podría tardar aproximadamente 48 horas, debido a la rigurosidad de los análisis técnico-científicos necesarios para confirmar la identidad de cada víctima antes de ser entregada a sus familiares o a las Fuerzas Militares para los respectivos honores fúnebres.

Las labores forenses incluyen procedimientos especializados como el análisis de huellas dactilares, estudios odontológicos, revisión de características físicas y verificación de elementos distintivos como uniformes y pertenencias, lo que permite garantizar un proceso confiable y respetuoso con las familias afectadas.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa, encabezado por Pedro Sánchez, cerca de 60 de los 69 cuerpos ya se encuentran en las instalaciones de Medicina Legal en Bogotá, donde también se dispuso un equipo interdisciplinario de atención psicológica y acompañamiento integral para los familiares de las víctimas, quienes atraviesan momentos de profundo dolor.

El ministro aseguró que todo el proceso de traslado, identificación y entrega será asumido completamente por el Estado, sin costos para los familiares, y reiteró el compromiso de brindar apoyo permanente tanto en lo emocional como en lo institucional durante esta etapa.

Esta tragedia, ocurrida el 23 de marzo de 2026, dejó un saldo de cerca de 70 fallecidos, en su mayoría integrantes del Ejército Nacional, además de miembros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, convirtiéndose en uno de los accidentes más graves en la historia reciente de la aviación militar del país.

Mientras avanza la entrega de los cuerpos, las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas del siniestro, que se produjo pocos minutos después del despegue en una zona selvática del sur del país, en un hecho que aún genera múltiples interrogantes a nivel técnico y operativo.

En paralelo, las Fuerzas Militares han iniciado la organización de ceremonias de homenaje en distintas regiones del país, donde los uniformados serán despedidos con honores, en reconocimiento a su servicio y compromiso con la nación.

Este proceso no solo representa un paso necesario para cerrar el ciclo de duelo de las familias, sino también un momento de recogimiento nacional, en el que Colombia honra la memoria de quienes perdieron la vida en cumplimiento de su deber, en una tragedia que dejó una huella profunda en todo el país.